El ayuno de tres días

Poco después de que mis hijos se mudaran con su papá, me uní a un grupo de chat en el que teníamos como reto mejorar nuestra condición física en los siguientes 21 días.

Con el apoyo de ese increíble grupo de mujeres fuertes, cambié mis hábitos alimenticios y tomé como costumbre hacer ejercicio de manera rutinaria, no solo como caminatas diarias, sino también haciendo ejercicios con pesas livianas, así como trotando varias veces a la semana.

El 25 de julio, cuando faltaban dos días para culminar el reto, comencé un ayuno de agua de tres días. Esto fue lo que escribí en mi diario:

Hoy a las 1:11 pm del sábado 25 de julio empieza mi ayuno de 72 horas, el cual terminará a las 1:11 pm del martes 28 de julio de 2020.

Justo cuando terminé el ayuno, compartí mi experiencia con mis compañeras del chat (el ayuno no era parte del reto):

Les cuento respecto al ayuno de agua 72 horas.

El año pasado estuve con una mala racha de salud: una cosa después de la otra, médicos, medicinas, nada grave en particular, sino cuestiones muy seguidas.

Entonces me puse a buscar sobre métodos alternativos para mejorar mi salud, y conseguí que el ayuno por tres días renueva completamente el sistema inmunológico. Así que lo intenté, pero no me salió totalmente bien, porque al segundo día, al despertarme, se me nubló la vista y sentí que me iba a desmayar, por lo que tomé un litro de pedialite (fue lo único que consumí, aparte de agua, en tres días). A pesar de no haberlo hecho perfectamente, los efectos se vieron de inmediato en el mejoramiento de mi salud en general.

Este año me entusiasmé a hacerlo de nuevo, pero esta vez me preparé mejor.

Casi eliminé los carbohidratos unos días antes, y desde que empecé el reto he estado comiendo mejor y ayunando unas 15 horas diarias (desde el almuerzo hasta el desayuno del día siguiente).

Por otro lado, para evitar deshidratarme, tomé varias veces agua con un poco de sal (la deshidratación es lo que probablemente causó la sensación de mareo el año pasado). Sin embargo, creo que se me pasó la mano, porque vomité agua dos veces.

A partir de las 24 horas, hasta las 50 aproximadamente, no sentí hambre, sino náuseas, las cuales me recordaron a cuando estaba embarazada. De hecho me sentí tan mal por unas horas, que casi abandono, pero al vomitar agua se me pasó. Así que seguí.

Ya hoy en la tarde rompí el ayuno con sopa de vegetales y varias horas después comí algo de sólidos.
En este momento me siento muy bien.

Varias personas asumieron que lo estaba haciendo por una motivación espiritual, y yo les había dicho que no era así. Sin embargo, al día siguiente cambié de opinión y les escribí lo siguiente:

Ahorita mientras meditaba, una vocecita me dijo que sí había una búsqueda espiritual en lo del ayuno de los tres días.

Hace unas semanas me dio una especie de ataque de pánico de tanta lloradera por no poder ver a mis hijos, ni saber cuándo los iba a ver. Sentí que se me bloqueaban las vías respiratorias, que no podía respirar. Gracias a Dios mi pareja estaba cerca, y le pedí que me apretara con sus brazos muy fuertemente (sin yo abrazarlo a él). Sabía que funcionaba porque algunas veces tuve que hacer eso con mi hijo menor, cuando le daban ataques de llanto descontrolado.

Funcionó, pero me dije, ‘hasta aquí. Esto de que se le bloqueen a uno las vías respiratorias es horrible. No lloro más’.

Esa noche, soñé que estaba con una ‘persona’ de pie en frente de mí. De repente su hombro se abrió como si fuera una tapa, y algo desde afuera empezó a llenarlo de metal líquido. La persona fue cambiando de color a metal brillante, desde los pies hasta la cabeza, y de repente me desperté.

‘Pero si esa soy yo. Me tengo que poner fuerte como esa estatua’, pensé con determinación. Así que de allí en adelante, mientras medito, me imagino que soy esa estatua, y que me voy llenando de metal líquido, el cual no es solo acero, sino también titanio, plata y oro.

Hoy lo hice de nuevo (no medité durante el ayuno) y de repente me di cuenta de que esa fue mi preparación espiritual y mental para el ayuno de tres días.

Al parecer, sí soy esa estatua de metal que vive en mi imaginación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s