Big egos big hearts

Terapia Narrativa para descubrir tesoros del alma

Destacado

La Terapia Narrativa consiste en una hora semanal en la que trabajaremos sobre tus inquietudes, valores personales e historias, resaltando aspectos de tu vida a los que no se les había prestado atención.

Puedes comparar este tipo de terapia a la terapia de arte, pues es parte de las terapias expresivas. Su creadores fueron los terapeutas familiares Michael White y David Epston.

Contar mis historias de vida, a través de mi blog y mis libros, ha sido la manera en la que he podido afrontar tantos cambios, y ha sido la base para mi práctica profesional. Me ha funcionado a mí y puede funcionarte a ti también ¡Anímate a intentarlo!

😊Las  sesiones son un lugar seguro, en donde el trato siempre es respetuoso, sin juicios, y en donde la información compartida por los clientes es 100% confidencial.

Solo necesitas algo con qué escribir y una hora disponible a la semana.

Las personas que comiencen en octubre del 2021 tendrán 3 sesiones gratis de una hora cada una, sin ningún compromiso a continuar.

Para más información, o para agendar tu cita, contáctame vía texto o mensaje de voz, por Whatsapp al +52 4428133977 .

Las sesiones son online o presenciales, tanto en inglés como en español.

Haz click en el siguiente enlace para ver el video en mi canal de YouTube, ASPIE AND PROUD:

Mi experiencia usando la narrativa y la escritura para descubrir mis tesoros escondidos

No soy quien pensaba que era

Ya llevo poco más de un mes ejerciendo como Terapeuta Narrativa y he aprendido que no soy quien pensaba que era.

Pensaba que era resiliente; pero no tenía ni idea. He conocido personas cuyo superpoder realmente es la resiliencia. Tú mándales el apocalipsis y se paran de las cenizas. Son mujeres y hombres mutantes, otra especie.

Pensaba que yo tenía fe; pero no tenía ni idea. He conocido personas que tienen una fe descomunal, gigantesca, universal. Gente que en realidad son ángeles pasando por la Tierra.

Pensaba que era artista; pero no tenía idea. He conocido gente que ve la belleza en los sitios más oxidados y olvidados. Gente que ve cosas que no veo y que me ayudan a ver.

Pensaba que había sufrido; pero no tenía ni idea. He conocido gente que casi ha muerto y ha vuelto a la vida. Después de conocerlas, me parece obvio el tema de la resurrección.

Pensaba que era empática; pero no tenía ni idea. He conocido personas cuya conexión con los demás, y con la naturaleza, es mágica.

Pensaba que había avanzado a nivel espiritual; pero no tenía ni idea. He conocido personas que perciben el universo sobrenatural desde muy temprana edad, y cuya consciencia de su conexión con el universo, o con Dios, es parte cotidiana de su vida.

Pensaba que era intelectual; pero no tenía ni idea. He conocido gente con la mitad de la edad que tengo, que ha leído autores más complicados de los que yo jamás haya leído.

Pensaba que tenía talento; pero no tenía ni idea. He conocido personas que saben ESCRIBIR, solo porque saben, y ya. Casi casi, así nacieron.

Pensaba que obsesionarme por ciertos temas era solo por satisfacción personal; pero no tenía ni idea. El vasto conocimiento que tengo en ciertas áreas, ahora está ayudando a otras personas. Eso me hace muy feliz.

No todos tenemos los mismos superpoderes. No todos tenemos el mismo potencial; por lo menos no en esta vida humana, en el Planeta Tierra.

Lo que a veces no tenemos ni idea es que TODOS, sin excepción, tenemos un superpoder. Yo tengo 47 años y no soy, quién pensaba qué era… yo tengo un superpoder, y quién sabe, quizás tengo otros, de los cuales, por supuesto,

no tengo ni idea.

Terapia Narrativa para ti

La Terapia Narrativa consiste en una hora semanal en la que trabajaremos sobre tus inquietudes, valores personales e historias, resaltando aspectos de tu vida a los que no se les había prestado atención.

Puedes comparar este tipo de terapia a la terapia de arte, pues es parte de las terapias expresivas. Sus creadores fueron los terapeutas familiares Michael White y David Epston.

Contar mis historias de vida, a través de mi blog y mis libros, ha sido la manera en la que he podido afrontar tantos cambios, y ha sido la base para mi práctica profesional. Me ha funcionado a mí y puede funcionarte a ti también ¡Anímate a intentarlo!

😊Las sesiones son un lugar seguro, en donde el trato siempre es respetuoso, sin juicios, y en donde la información compartida por los clientes es 100% confidencial.

Solo necesitas algo con qué escribir y una hora disponible a la semana.

Haz tu cita por Whatsapp hoy mismo al +52 4428133977 , y comienza a cuidar de tu salud mental mediante la Terapia Narrativa.

Las sesiones de terapia son online o presenciales, tanto en inglés como en español.

🙂Por favor, reenvía esta información, si crees que puede serle útil a alguien más.

¿Qué pasa cuando alguien pasa por un trauma?

Según Michael White (autor del libro Mapas de la Práctica Narrativa):

  • Se pierde la conexión con la identidad que se tenía. El territorio de dicha identidad sufre una reducción de tamaño, y se pierde el sentido de sí mismo.
  • Las cosas a las que se le daba valor se empequeñecen, porque el trauma es corrosivo para aquello que la persona valora y para sus propósitos de vida.
  • La persona siempre da una respuesta al trauma para prevenirlo, modificarlo, o modificar sus efectos. Esta respuesta se hace para protegerse y preservar aquello a lo que se le da valor, y tiene que ver con el esfuerzo de no desmoronarse y preservar lo que es importante. Esta respuesta está configurada por ciertos conocimientos de la vida y por habilidades que se necesitan para vivirlas.
  • Generalmente los pasos que la persona da como respuesta al trauma, no son tomadas en cuenta y son ridiculizadas. El resultado es un sentimiento de desolación y una fuerte culpabilidad.

En la terapia narrativa se busca que estas respuestas sean reconocidas y se les de mérito. Es por eso que, al escuchar sobre el trauma, se debe estar atento a detectar lo que la persona valora, para así restaurar su sentido de identidad, o de “sí misma”.  Se debe tomar en cuenta que usualmente las personas mantienen en secreto aquello que valoran, para mantenerlo a salvo. Sin embargo, si tienen la oportunidad de contar su historia, usando la voz de la defensa de sus propios valores, ante testigos externos, o personas sensibles a la situación que sean movidas por el relato (que no retraumaticen al presionar a la persona a revelar situaciones que no desea, ni mucho menos la revictimicen al minimizar sus ideas) el territorio de su identidad puede ampliarse de nuevo, ya que su relato causará consecuencias positivas en las vidas de esas otras personas.

Esto es importante porque quien ha pasado por un trauma tiene la sensación de que su vida es irrelevante y no cree en la posibilidad de hacer algo que pueda influenciar a su mundo alrededor. Esto crea una sensación de parálisis, en la que sienten que su vida se ha congelado. Es por eso que es importante tener la vivencia de un mundo que de alguna manera responde a su existencia.

Cuando el año pasado tuve que ceder la custodia de mis hijos a su papá, no sabía que la situación se iba a convertir en un trauma para mí. Pensé que, al hacerlo, la consecuencia natural sería que la situación de la pensión alimenticia se iba a solucionar en algunos meses, y que él me los devolvería. Jamás se me ocurrió que el papá iba a realmente a querer la custodia de manera permanente, ni mucho menos que pondría trabas para que yo los viera.  

Mi reacción al trauma fue exactamente como lo describe Michael White. Para no desmoronarme traté de salvaguardar lo que era importante para mí, inscribiéndome en cursos de Escritura Terapéutica y en el Diplomado de Terapia Narrativa, así como escribiendo el libro que publiqué hace un mes. Muchas personas me han apoyado, pero otras han ridiculizado mis ideas, y eso ha hecho que haya sentido que el territorio de mi identidad, ya reducido por el hecho de no tener a mis hijos viviendo conmigo, se redujera aún más.

Sin embargo, aquí estoy relatando mi historia de nuevo, para recuperar ese sentido de “mí misma”, en el que mis valores principales son mis hijos, mi escritura y mi independencia. Mis valores le dan sentido a mi vida y me motivan para salir adelante, sin importar lo que opinen los demás.

El trauma de no poder vivir con mis hijos ha sido tan fuerte porque, como dice Michael White, “es una violación a mis propósitos de vida”. Al escribir el libro Maletas de Colores y así poder expresarme sobre mis hijos y sobre la importancia de la escritura en mi vida, restauré el propósito de vida de ser mamá y escritora, y comencé a sentar las bases de mi identidad como terapeuta. Sin embargo, transitar hacia esta nueva identidad de mamá no presente ha sido muy doloroso: “el dolor es una muestra de lo valorado”, como recién estudié en el diplomado.

Saber que mi historia ha sido importante para alguien restaura mi sentido de mí misma, como siempre lo ha hecho. Es por ello que espero poder ayudar a otros a hacer lo mismo por medio de la terapia narrativa, y así sus historias puedan ser piedras lanzadas en lagos, que causen ondas en los corazones de los demás.

El libro Maletas de Colores, estará disponible en pocos días!

La noche se vestía de llovizna, en medio del desierto entre Aguascalientes y Guadalajara. El carro avanzaba y los limpiaparabrisas hacían su trabajo. Mientras estaba mirando por la ventana, vi algo que hizo que dudara de mis sentidos. “¡¿Vieron eso?!” pregunté confundida. “¡Yo sí!” Grita R, mi hija mayor, quien entonces tenía cuatro años. “¿Qué viste?” le pregunté, ansiosa. Le estaba entrando un ataque de risa.

Así comienza Maletas de Colores, ¡Escribe para Inspirarte! , el tercer libro de la serie Maletas. ¡Estoy muy feliz por haber completado esta meta, la cual me ha llenado de mucha satisfacción! Espero que te entusiasmes a bajarlo a tu Kindle y que disfrutes leyéndolo, de la misma manera en que yo disfruté escribiéndolo.

Escríbele a tus hijos la carta que siempre soñaste recibir

Escríbele a tu hija o hijo esa carta que siempre soñaste con recibir de tus padres y nunca llegó, o, si por el contrario, sí la recibiste ¡Aún mejor! Ya sabes qué escribir. A lo mejor todavía la guardas en algún sitio y la lees de vez en cuando.

Estaba revisando mis papeles, cuando encontré varias tarjetas y cartas sencillas que me dieron mis hijos hace varios años, en que decían que me amaban y que era muy buena mamá, incluso la mejor mamá del mundo. Esas palabras, a veces casi garabatos, son para mí un gran tesoro. Sin embargo, de repente me di cuenta de que nunca les contesté por escrito, y me sorprendí ¿Cómo era posible? Eso había que remediarlo. Así que le escribí una carta a R en su cumpleaños número dieciséis (que fue hace unas semanas), y ayer otra a S, quien tiene diez años.

Si no tienes idea de qué escribirles, ponte en sus zapatos. Imagina que tienes 5, 10, 15 o 20 años, la edad de tu hijo (adapta el lenguaje a su edad, por supuesto). Imagina que llevas todo este año viviendo en un mundo al que no te prepararon, un mundo de pandemia, con cuarentena, a veces incluso con toques de queda; que has dejado de ver a tus amigos y familiares, o que hace meses que no vas al colegio. Las festividades de fin de año no serán como siempre han sido ¿Qué quisieras que te dijeran?

Puedes decirle que estás orgulloso de ella o él por haber enfrentado tantas dificultades, y decirle por qué piensas que es una buena persona. Lo que no debes hacer es hablar sobre sus errores o debilidades, ni sobre las cosas en las que no están de acuerdo, ni mucho menos traer a colación desavenencias pasadas. El objetivo de esta carta es que tu hijo se sienta amado y aceptado, que sepa que es importante para ti, nada más.

La epidemia de COVID ha subido un poco ese porcentaje de probabilidad de que la vida de uno termine más rápido. ¿Y si te contagias y hasta ahí llegaste? Yo sí lo he pensado, y no me da miedo hacerlo, porque en realidad, siempre he estado consciente de que el cuerpo que estoy usando es prestado, y que Dios puede pedírmelo de vuelta en cualquier momento. Que no te dé miedo pensarlo a ti tampoco, más bien, aprovecha la oportunidad para decirles por escrito a tus hijos que los amas.

Escribe lo que vayas a escribir a mano, y si tus hijos no viven contigo, tómale una foto y mándaselas. O si prefieres hacer o comprar una tarjeta, también sirve, o si quieres usar el correo tradicional, también. Pero que no sea un mensaje de Whatsapp más, o un email más. Hazlo a mano para darle la importancia que merece.

La resiliencia en tiempos difíciles depende mucho de la gente que nos rodea, que nos apoya, pero con el distanciamiento social, se hace difícil acompañar como uno quisiera. Una carta escrita desde el corazón puede ser tan sanadora como un abrazo apretado. No te lamentes de lo que no puedes hacer y aprovecha los recursos que tienes para lo que sí puedes hacer. Imagina a tu hija o hijo leyendo la carta, mientras sonríe… ¡A que acabas de sonreír tu también! Ya sabes qué hacer: toma un bolígrafo y ponte a escribir.

Zona de meditación y escritura

Vamos a hacer un ejercicio de escritura terapéutica muy liberador y entretenido. Después de meditar el tiempo que consideres necesario, vas a escribirte una carta para los días en que todo se vea negativo y te falten energías. En la carta que redacté yo, imaginé que me la escribía mi ángel de la guarda, pero puede ser quién tú quieras, incluso tú misma. Puedes encontrar más detalles en el post Oír a la intuición y tomar nota. https://mlhardy.wordpress.com/2020/11/13/oir-a-la-intuicion-y-tomar-nota/?preview=true

Querida Michelle,

Me he fijado que últimamente estás cabizbaja, sin energías, sin ganas de vivir. Sé que todo parece oscuro, como si una gran tormenta se acercara y no acabara de llegar. Sé que piensas que tus esfuerzos son en vano, y que alguien como tú, un simple ser humano, pequeño, no puede contra situaciones tan grandes.

Quiero recordarte que no eres solo un ser humano, eres Dios, o Diosa, porque es a través de ti que Dios ama, siente, sueña o llora. Es imposible que seas pequeña. Eso tan grande que ves allá afuera, esa oscuridad, también es parte de ti. A veces hay que dejar que la oscuridad te envuelva, te atraviese, porque luchar contra ella para siempre, es inútil.

Eres Diosa y también oscuridad. No estás separada del Universo, eres parte de él. Si el Universo es infinito, también lo eres tú. Si Dios puede contra la oscuridad, también lo puedes tú.

Los tiempos malos vienen, pero también se van. No te desesperes buscando soluciones. Búscalas con calma, confía en ti, y cree firmemente que el amor de Dios por ti es incondicional.

Vas muy bien, ten fe en ti y en la Diosa: ¡Dale que tú puedes con esto y mucho más! Eres maravillosa, confío en ti y estoy muy orgullosa de ti.

Tu Ángel de la Guarda.

Ahora es tu turno. ¿Qué quisieras que te dijeran en tus días malos? ¿Cómo sería ese apoyo moral que siempre has deseado oír? Escríbelo y conviértete en tu propia roca de apoyo para los momentos en que más lo necesitas.

ESCRIBIR UN DIARIO PARA SANAR

Según la Prof. Dale Darley en su curso Writing to Heal: Using Journaling to Transform your Life, en el contexto de escribir para sanar, es importante tener:

Honestidad: aceptar lo que tu mente inconsciente quiere que sepas. Enfrentar la realidad y actuar.

Integridad: mantener quién eres respecto a tu personalidad, el mundo y tu manera de actuar.

Permiso: está bien ser tú, puedes escribir de la manera que te plazca. No debe existir nada entre tú y tu verdad.

Ella propone dos ejercicios:

-Responder la pregunta: Qué significa ser tú?
-Hacer una lista de tus debilidades y fortalezas.

Al realizar la primera actividad, me di cuenta que ser yo hoy, en noviembre de 2020, significa algo muy diferente a lo que significaba ser yo en noviembre de 2019:
aunque siempre he hecho un esfuerzo en mantener un balance en mi vida, hoy día me cuesta mucho más que antes.

Reflexionar sobre eso me recuerda que las circunstancias siempre pasan. Así como jamás hubiera podido imaginarme en 2019 cómo sería el 2020, tampoco lo sé respecto al 2021, por lo tanto, esperar que seas magnífico es tan válido como cualquier otro escenario. Cada quien escoge.

Con el ejercicio de las debilidades y fortalezas, me di cuenta de que por cada debilidad, tengo una fortaleza que la contrarresta.

Es como si me hubieran equipado tanto con la enfermedad, como con la vacuna.

Sospecho que no soy la única, y que es probable que te hayan equipado así también. No lo quieres averiguar?

¡Vas a recibir una carta de tu yo del futuro!

Puesto que todos los relatos tienen un comienzo (histórico o pasado), un medio (presente) y un fin (o futuro), la interpretación de los eventos actuales está tan determinada por el pasado, como moldeada por el futuro.

Michael White, en Prácticas Narrativas Para Fines Terapéuticos

Imagina que tienes diez años más, y que has superado muchas dificultades. Eres tu yo del futuro y decides escribirte una carta a tu yo de ahora, en donde le cuentas cómo hiciste para seguir adelante, qué personas te ayudaron y qué recursos supiste aprovechar. Éste es uno de los geniales ejercicios de escritura terapéutica de la Prof. Helena Echeverría, en su curso virtual sobre el tema.

Algunos de los objetivos de esta actividad son:

-Generar expectativas de éxitos.

-Activar nuestra sabiduría interior.

-Conectar con nuestros recursos personales.

-Visualizar un futuro con esperanza y posibilidades.

Mi yo del futuro se esforzó en hacer una carta bien larga, y me contó muchas cosas interesantes. Quisiera compartirte algo que me dijo, y que puede alegrarte mucho:

Ese año 2020 fue el más jodido de tu vida, así que no te preocupes, que ya lo peor pasó. El 2021 va a ser tan espectacularmente maravilloso, que no te lo vas a creer.

¿Será que tu yo del futuro te dirá lo mismo? ¿Por qué no le preguntas?