Hello, Hello, Hellooo! Una serie de eventos desafortunados

Suelo organizar las películas que me gustan en:

1- Las que me gustan porque sí (aunque tengan mil fallas, como las de la serie Crepúsculo… )

2- Las que me gustan porque son obras de arte (como Benjamin Button)

Una serie de eventos desafortunados es una obra de arte. Aunque creo que para mi hija está clasificada estre las películas que le gustan “porque sí” . Lo sé porque las películas que gustan “porque sí” son usualmente adictivas, y las ves, y las ves, y nunca te cansas.

Así le pasó a ella. Se hizo adicta a la película, que al principio no quería ni ver, porque le daba miedo… pero al ver cómo maquillaban a Jim Carrey, empezó a  entusiasmarse, hasta convertirse en una fan. Luego hizo que mi esposo la viera y la disfrutara. Incluso luego se divertían los dos, él “asustándola” con el “Hello, Hello, Helloooo! ”  que hace el personaje de Jim Carrey.

¿Jim Carrey de malo? Imagínate, lo que hace es dar risa.

Por Michelle Lorena Hardy  – Chicadelpanda.com

El arte de leer cuentos

Cuando uno habla de cuentos para adultos, sucede a menudo que la persona se imagina algo categoría XXX o algo de muchísima violencia; y si uno dice cuento, automáticamente se asocia a cuento infantil. Sin embargo, esas suposiciones no son ciertas. Es genial leer cuentos para adultos, (sobre todo si son fantásticos, añadiría a modo personal). Si se entusiaman  a leer cuentos y no quieren salir a comprar un libro, vayan a: http://www.lashistorias.com.mx  , donde podrán encontrar cuentos geniales de todo el mundo, junto con la correspondiente orientación o comentario. En ese sitio encontré El extraño caso de Benjamín Button, el cuento original que dio origen a la película protagonizada por Brad Pitt. El autor, F. Scott Fitzgerald, fue publicado por primera vez en una revista en 1921. La narración es genial, con un toque humorístico que no se ve en la película. En mi opinión, el cuento es tan diferente que bien podría considerarse como otra historia. Sin embargo, al igual que la película, trata el tema de envejecimiento (o rejuvenecimiento, en este caso) y del paso del tiempo.

Casi todos los que somos padres estamos empeñados en leerles un cuento a nuestro hijos en las noches, pero nos privamos de este placer. Raro, ¿no? Generalmente ni pensamos en el asunto, somos autómatas con el programa en la cabeza “hay que leerle un cuento antes de dormir al niño” y vamos, ejecutamos la orden y no nos ponemos a pensar que nosotros también podríamos salir beneficiados si lo hiciéramos… de repente eso pasa porque no creemos que los cuentos para adultos puedan ser entretenidos.  ¡Error! Pues sí lo son.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com