Porque sí

El_Ex_tico_Hotel_Marigold

Hace poco vi una película llamada El Exótico Hotel Marigold, en donde un grupo de jubilados ingleses se va a vivir a la India. Hay un hombre del grupo que destaca por lo bien que pudo adaptarse, mientras que una de las mujeres destaca porque no pudo adaptarse para nada. Ella le pregunta: ¿Cómo puedes soportar este país? ¿Qué ves que yo no veo? Y el le responde: La luz, los colores, me enseñan algo. Y la manera en que la gente ve la vida como un privilegio y no como un derecho.

En estos días aprecio más mi vida. Aprecio más esos minutos que tengo a mi disposición en este espacio de tiempo llamado ahora. Para hacerlo, he tenido que disciplinar mi mente y descartar los pensamientos que se empeñan en hablar del futuro. Sí, también he tenido que ahuyentar los del pasado. Pero en mi caso, me he dado cuenta que se me ha formado un hábito el pensar sobre lo que “voy a hacer”, así que esos son los pensamientos que estoy descartando con más frecuencia.

Estoy haciendo más cosas “porque sí”. Así que “porque sí”  llego hasta aquí con el post de hoy, y los invito a dejar sus comentarios : ) .

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

En Thneedville nos encanta vivir así

“No es lo que es, es en lo que puede convertirse”.
The Lorax

Hay dos canciones en la película The Lorax que que son poignantes, como si le pegaran un puño a uno. O por lo menos a mí. Son la canción de entrada Thneedville y la del muchacho que empieza a tener “éxito” en su empresa,  How bad can I be?  Para leer  o cantar las letras completas de todas las canciones pueden ir a: The Lorax lyrics Los soundtracks se los pongo más abajo.

Thneedville (extracto)

Here in Love-The-Life-We-Lead-Ville,
Destined-To-Succeed-Ville,
We-Are-All-Agreed-Ville!
We’re all we need

En la imagen de más arriba ven el carrito repartidor de aire fresco. El aire “natural” en Thneedville está tan contaminado que hay que comprarlo en botellas. ¿Por qué no hay árboles? Esa es la gran pregunta de la película y la que un niño se pone a investigar. Él descubre que en el pasado, la empresa de una persona los había destruído. Esa persona era buena, pero se había cegado por el éxito, y había hecho crecer su empresa indefinidamente, sin preocuparse por el hecho de que estaba talando todos los árboles que le daban materia prima.

How bad can I be? (extracto)

There’s a principle in business (principle in business)
That everybody knows is sound
It says the people with the money (people with the money)
Make this ever loving world go ‘round
So I’m biggering my company
I’m biggering my factory
I’m biggering my corporate sign
Everybody out there can take care of yours
And me? I’ll take care of mine mine mine mine mine

All the customers are buying
And the money is multiplying
And the PR people are lying
And the lawyers are denying
Who cares if a few trees are dying

La compañía tuvo que cerrar para siempre, pues terminó  cortando todos los árboles. Sin embargo, a alguien se le ocurrió otra millonaria idea, fabricar aire fresco y venderlo. Thneedville se veía perfecto (oigan la canción del principio) pero al final de la película, cuando el muchacho rompe las paredes de Thneedville, y después de salvar la última semilla, todos se dan cuenta que alrededor del pueblo, el mundo estaba destruído. Luego de discutir sobre si valía la pena salvar la semilla o no, deciden hacerlo, y es hablando de la semilla, que uno de los personajes de la película dice la frase que puse al principio del blog.

Por. Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

The Hunger Games y la contaminación mental

Vi la película The Hunger Games. Así es como se ve la gente que vive en The Capitol:

Y así es como se ve la gente del Distrito 12, que son mayoritariamente mineros de carbón:

Para que no se rebelen de nuevo en contra de The Capitol, se  realizan los Hunger Games, Juegos de Hambre, en donde un muchacho y una muchacha participan en un juego televisivo tipo reality show,  en donde la naturaleza está genéticamente modificada y controlada por nanotecnología, en donde solo debe sobrevivir una persona. Pero se manipula las mentes de todos: los de The Capitol están embobados frente a los televisores, entretenidos y totalmente ajenos a la realidad de los distritos; y la gente de los distritos, que literalmente pasa hambre y no tiene nada que perder rebelándose, son manipulados al instigar odio entre los distritos (divide y vencerás) y al darles un poco de esperanza al cambiar las reglas y hacer que “triunfe el amor” (cerca del final, cambian las reglas para que ganen dos personas de un solo distrito).

Esta película es fuerte: ver a un puñado de muchachos entre 14 y 18 años matándose entre ellos mientras el público sigue la “realidad” por televisión no es agradable, uno se indigna, por supuesto. Pero ahora pongamos una cámara enorme allá en el espacio para que nos vean los marcianos ¿Qué van a a ver? ¿No verán también un montón de gente pegada a la televisión asimilando información manipulada? ¿No verán un montón de gente siendo manipulada para que trabaje mucho y luego compre mucho, con la falsa esperanza de la felicidad ? ¿O para que vote por tal o cual?

Claro que ése no es el único twist que tiene esta historia. Por decir algo, en nuestro mundo, al igual que en la película, los que mueren por explosiones relacionadas con la industria de la energía, no son los que están mandando desde la capital. Son los que se ponen sus cascos y se meten en las minas de cobre o en las refinerías de petróleo. Pero al igual que en la película, la capacidad de manipulación de masas a través de los medios de comunicación es muy eficiente, y cualquier indignación o rebeldía es rápidamente acallada, haciendo que la atención de la gente se desvíe hacia otra “realidad”.

Hace un tiempito me di cuenta que muchos de mis pensamientos, de mis creencias del día a día, eran simplemente una repetición de lo que le había oído a alguien más. O en la televisión. O en la publicidad. Eso es terrible, más terrible si quieres escribir cosas originales. Así que para saber qué parte de mis pensamientos eran propios, y qué parte eran simples repeticiones, dejé de ver televisión y comencé a  bloquear de todos mis sentidos toda la publicidad que pude. Veo noticias, pero hago un esfuerzo en buscar diversas fuentes. También  comencé a pasar más tiempo sola,  sin ningún tipo de estímulo, por lo menos una vez durante el día. Ciertamente, no se puede eliminar en un 100% la contaminación mental, pero sí se  puede  Reducir.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Los malos de las películas infantiles actuales

Qué chévere que  en nuestros últimos días en Chile, a mi hija le hayan mandado a leer un cuento sobre los mapuches, y que le hayan pedido  hacer unos títeres de sus personajes. Saqué una foto perfecta (o fefect, como diría mi otro hijo) para recordar estos días.

Aunque debo admitir que lo primero que me vino a la mente, cuando vi la tarea de los títeres, fue ¡Oh no, otra tarea para los papás ! Pero después de revisar mentalmente lo que todavía teníamos en la casa  (nos mudaremos en unas semanas a Panamá solo con las maletas, y hemos estado vendiendo o donando casi todo) me dí cuenta que lo único que quedaba para hacer títeres eran unos rollos de papel higiénico, que siempre guardamos para llevar al reciclaje. Mmmm… tengo unos palitos por ahí y una cinta pegante amarilla (scotch o tirro), así que .. ¡No la tengo que hacer yo!  Excelente, y por su puesto, más excelente para mi hija, quien disfrutó mucho haciendo su tarea.

Por cierto, el cuento se refería a que la naturaleza había dejado de hablarle al pueblo Mapuche, y había que averiguar por qué. Así que mandaron al niño más valiente del pueblo a hablar con la Madre Tierra, quien estaba muy triste. Ella le dice la razón, y le pide al muchacho que se lo cuente a todo el mundo, sobretodo a los otros niños.  En una de las ilustraciones, hay un paisaje devastado y un hombre gordo, calvo, que fuma y que tiene en su bolsillo unos dólares. Eso me recordó un comentario que me había hecho mi hija hacía unos días, y que me había dejado  perpleja:

– Mami, los malos siempre son los que quieren hacer mucha plata.

Hace unos años, cuando vivía en Guadalajara, hice un curso de Literatura Infantil; yo misma he leído y visto miles de películas y libros infantiles y juveniles, hasta he escrito unos cuantos cuentos…  y nunca me había puesto a pensar en eso.  Así que traté de recordar  las películas que podrían haberle dado esa idea:

The Lorax, el malo O’ Hare que es el que vende el aire embotellado y no quiere sembrar árboles, porque estos producen aire gratis;  y el Onceler, que es el que taló todos los árboles produciendo el Thneed ;

Cars 2,  Mr. Axelrod, que quería engañar a la gente, haciéndoles creer que los combustibles alternativos eran peligrosos, para que él pudiera seguir vendiendo petróleo;

Río, los traficantes de animales exóticos, que querían vender a Blue y a Jewel;

Avatar, los que destruyeron el gran árbol sagrado de la gente del pueblo azul, porque abajo había recursos minerales, y que hubieran destruído el planeta entero, sino hubiera sido por el héroe humano que se pasó al lado azul;

The Muppets, el tipo que quería destruir el teatro porque abajo había petróleo.

Así que ante la evidencia, no pude sino estar de acuerdo con ella.

Qué bueno que esta generación sí está entendiendo que hacer plata porque sí, sin importar qué daño eso cause al resto del planeta, es de malos.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

* Elicura y el Valle Encantado, por Taibe Palacios Peliowski

Manzana a mordiscos

Hace unos meses, alguien me puso un afiche en mi facebook, que dice “mi vida es muchísimo más interesante en mi cabeza”. Yo, primero, gratamente sorprendida de que me identificaran con esa imagen, pero segundo, me sentí un poco como si me hubieran desnudado en público… ¿Y cómo saben? Yo sé que escribo este blog a diario, pero hay infinidad de cosas que no comparto aquí.

Así pues, como no es secreto de nadie que yo ando por ahí imaginándome cosas, les cuento que esta mañana, mientras me comía mi manzana orgánica con todo el placer que da comérsela a mordiscos…

(permítanme insistir en lo de orgánica; si fuera de las super manzanotas producidas en masa, nunca hubiera podido comérmela  a mordiscos, pues necesitaría una boca tres veces del tamaño de la que tengo yo … y tampoco podría comérmela con concha, por la cantidad de pesticidas que tendría, y que permanece aunque la laves)

… me acordé de Draco Malfoy. 

Cuando vi las imágenes que tienen a la derecha en una de las películas de Harry Potter, hace unos cuantos años, se me ocurrió pensar que ya nadie comía manzanas de esa manera. Qué lástima. Y por supuesto, se me metió en la cabeza que me tenía que comer una manzana así, de nuevo, algún día.

Esta mañana, entonces, mientras me comía mi manzana roja a mordiscos, me acordé también de un insidente desagradable que tuve ayer respecto a mi departamento aquí en Chile, y pensé: así mismo me sentí ayer, igualito, como el Draco que ven en la foto. Sépanlo, señores, uno no siempre se identifica con Hermione Granger.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Plastic Planet , la película

Lo comemos, lo bebemos, lo olemos, lo respiramos, nos pasa a través de la piel y es medible en nuestra sangre … ¿Qué es?

Plástico

El plástico ha pasado a la cadena alimenticia. ¿Quieren saber más? Aquí les dejo el trailer de la película/ documental Plastic Planet, se las recomiendo.

Transcripción y traducción al español:

Asumimos que el plástico es seguro. ¿Lo es ?

La industria de plástico hace ocho cientos mil millones de euros al año.

Los plásticos nos rodean. La cantidad de plástico producida desde el comienzo de la era del plástico  es suficiente para envolver el planeta con bolsas plásticas seis veces. Somo los hijos de la era del plástico.

Ahora un cineasta – Werner Boote –  está en una misión a través de 14 países para descubrir cuán peligroso es el plástico en realidad.

– Huele bien … ¿Sillas plásticas ? Es un planeta plástico

– Lo comemos, lo bebemos, hacemos que pase a través de nuestra piel.

– Hemos demostrado que si pones agua dentro de plástico polycarbonato, el bisphenol A (BPA) se libera.

– Así que este productor (de agua embotellada) no tiene ni idea de qué hay en la botella que está produciendo.

– En la parte fluída de nuestra sangre hay cantidades medibles de niveles de bisphenol A (BPA).

– No puedes sacarlo (el plástico que está en el océano) , nadie puede traerlo hacia arriba.

– Concentrémonos en los pechos de plástico… ¿Cómo se sienten ?

– Señor … (John Taylor, Presidente de Plásticos de Europa) … ¡Que pare!

¿Sabías que somos tratados como conejos de laboratorio?

¿Sabías que el planeta entero está envenenado?

¿Sabías que la industria se reúsa a sacar los materiales peligrosos del mercado ?

Comencemos hoy a mejorar nuestro mundo, y brindémonos apoyo. ¡Te esperamos en  Latinoamérica libre de bolsas plásticas en Google o en Facebook !

Michelle Lorena Hardy

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Parejas en el siglo XXI

En la película My Big Fat Greek Wedding del 2002 la mamá de la novia le dice a ésta que “el hombre era la cabeza pero que la mujer era el cuello,” refiriéndose por un lado, a la capacidad manipuladora de las mujeres en la relación de pareja, y por otro, al ego masculino, el cual debía ser resguardado a toda costa.

Esa frase, dicha por una señora que hace 10 años estaba en sus cincuentas, proveniente de algún pueblito griego, además de sonar muy cómica, sonaba hasta revolucionaria. Pero cuando la ves escrita – como me pasó recientemente – por un hombre joven en la segunda década del siglo XXI no da risa, lo que da es ganas de pegarle tres gritos electrónicos.

Entiéndase: yo opino que cada quien tiene el derecho a vivir cómo y con quien le dé la gana, con tal de que no hiera a otros. Si una mujer quiere ser “cuello” yo seré la primera agitando la banderita cuadriculada del Grand Prix para que gane la carrera. Pero querer meter – en pleno siglo XXI – a todas las mujeres en un sólo saco, hace mucho daño al concepto,  imagen y hasta a la vida de las  mujeres que tienen que vivir en un mundo que se ha tragado esa idea absurda “de que ellas son cuello”.

En mi caso no soy cuello, y ni que quisiera, podría serlo. No me gusta la manipulación y de paso, no sé cómo.  ¿Soy cabeza? ¡Claro! ¡Pero si es que mi relación de pareja es una criatura fantástica de dos cabezas, cuatro manos, cuatro piernas y dos corazones! Me gusta ser cabeza y estoy feliz que mi pareja sea cabeza también. Sería muy difícil para mí enamorarme de un cuello… creo que a él le pasaría lo mismo.

Por Michelle Lorena Hardy  –  Chicadelpanda.com

La adversidad es parte de nuestra vida

La frase de arriba no es mía, la saqué de una charla en Ted.com que dio Aimee Mullins (en la foto). Llevo ya varias semanas pensando en cómo meter esta charla en este blog, y hoy me decidí  porque  vi la película Cómo entrenar a un dragón  y pensé: ¡Es un signo del destino! 

Para ver el video de Aimee Mullins  con subtítulos en español vayan a este link: Aimee Mullins – The opportunity of adversity

Al igual que Aimee, el protagonista pierde parte de su cuerpo. Pero lo interesante es que, como el pueblo vikingo al que pertenece, está tan acostumbrado a la adversidad – ya sea por el clima, o por los dragones que queman casas o se comen piernas – la situación de la pérdida de media pierna del muchacho es percibida por ellos de la misma manera que lo hace Aimee Mullins cuando dice que “la adversidad es parte de nuestra vida”  y el final es feliz, con el protagonista y sus amigos volando en sus dragones.

@chicadelpanda

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¿Naciste en 1990?

Cuando viajé a Caracas en septiembre tuve la oportunidad de ver varias películas en el avión, y de regreso a Chile llegué con el firme propósito de ver más películas. ¿Cómo puede ser ver películas un propósito? Pues se convierte en un propósito cuando uno tiene el tiempo copado, así de simple.

Este fin de semana vi Los viajes de Gulliver, una película que podemos catalogar como familiar, del 2010. Estuvo simpática, sobre todo por el asunto familiar, ya que la vi con mi familia, pues : ) . Los efectos especiales son muy buenos y tiene sus momentos divertidos.

Una frase que se me quedó grabada en la cabeza. Está Gulliver, antes de sus viajes, trabajando como encargado del correo de una oficina, y tiene que entrevistar a un muchacho que está aplicando para trabajar con él. Cuando lee su resumè, Gulliver le dice: Aquí dice que naciste en 1990. Eso es imposible.

¡¿Qué?! Pensé yo también. Es imposible. Yo me gradué del colegio en 1992. Ése hombre buscando trabajo NO puede haber nacido en 1990… y empiezo a sacar la cuenta … ¡Oh no! ¡Sí es posiiiiibleeee! ¡Buaaaa!

Así que casi han pasado 20 años desde que me gradué… ¿En qué se fueron? Más o menos la primera mitad estudiando o trabajando, la segunda mitad criando hijos y mudándome de un país a otro. Una licenciatura, un diplomado, algunos escritos, ¡Gulp! Tragar profundo.  Calma. Es bueno estar consciente del asunto.

¿Y de qué es lo que uno debe estar consciente?  Pues que la vida es ¡AHORA! ¡YA!  No hay mañana. Así que hoy no digo hasta mañana, porque en realidad, no sé si habrá mañana. Mejor les digo algo más importante: ¡Quieran y quiéranse mucho! Chao chao.

Por Michelle Lorena Hardy –   Chicadelpanda.com

La película Amanecer de la Saga Crepúsculo

Yo confieso que a mis 37 años soy una Twifan: no es mi culpa que cuando yo tenía 17 años, Stephenie Meyer también fuera una  adolescente y por lo tanto, tampoco hubiera escrito la famosa saga. Así que no soy muy objetiva con el asunto, pero haré el intento.

¡¡¡¡¡ LA PELÍCULA ES BUENÍIIIIIIISIMAAA!!!!

(Miren que me controlé, había pensado poner más signos de exclamación). Yo me leí dos veces esa parte del libro – que para mí es la mejor de toda la saga – y les puedo decir que la película es tan fiel al libro como puede llegar a ser una película. Yo hubiera añadido algunas cosas, como una explicación más exhaustiva de por qué uno está aterrorizado durante medio libro, pensando que Bella va a dar a luz un monstruo que se va a comer todo Forks, pero está bien.

Lo que más me sorprendió fueron los efectos especiales: nada de esos pésimos efectos de las partes 2 y 3 que hasta daban risa. No, no, ahora los efectos son dignos de Harry Potter y de CSI. Para mi satisfacción, retomaron de la primera película,  los acercamientos de cámara a las caras de los protagonistas, algunas de las canciones claves y  el detalle simpático de tener a la autora de los libros como extra.

Por supuesto, como casi siempre ocurre, la película no puede suplir el libro. Son las emociones, es la angustia, el alivio, en donde uno es el protagonista, no Bella, no Edward, sino uno mismo, que se convierte en un personaje. Con la película, por más espectacular que sea, eso es lo que uno siempre es, un espectador. Cuando lees, eres el protagonista… sin embargo, creo que la imaginación nunca me hubiera dado como para crear a un Robert Pattinson, ni para las escenas en la Isla Esme, etc, etc, así que ¡Vayan a ver la película!

Por Michelle Lorena Hardy –   Chicadelpanda.com