Estamos viajando en alta mar

¿Cómo habrá sido ese día en que Cristóbal Colón zarpó desde Puerto de Palos hacia… dónde? ¿Tenía la certeza de saber a dónde iba?

¿Estaría consciente de que su identidad cambiaría? Es más… ¿Estaría consciente de que ese viaje iba a cambiar la identidad misma de lo que él conocía como mundo?

Desde que nacemos pasamos por muchos cambios, pero son aquellos que involucran un cambio de identidad, los que cambian el rumbo de lo que conocemos como nuestra vida. Este es el caso del viaje metafórico que realizamos cuando se decide romper con una adicción, cuando nos hacemos madres, cuando hacemos un profundo cambio profesional, cuando hay cambios de custodia de los hijos, cuando sufrimos una pérdida importante, o cuando hacemos viajes, literalmente hablando, es decir, cuando emigramos o nos mudamos de país, o cualquier otro gran cambio que implique la aparición de un nuevo yo que no conocíamos.

Hay cambios que involucran a grandes cantidades de gente, a veces, incluso, al planeta entero, como es este período de pandemia global que estamos viviendo. Los seres humanos fuimos embarcados repentinamente en un galeón que nos va a llevar a un nuevo mundo. El planeta entero está cambiando de entidad.

Según Michael White*, quien es considerado la principal autoridad en Terapia Narrativa, estos cambios no son inmediatos, sino un proceso que tiene etapas. Para describirlas, él utiliza la metáfora del viaje o rito de pasaje. Quisiera utilizarla para ilustrar lo que hemos vivido, estamos viviendo, o viviremos,en este gran rito de pasaje mundial, que es la pandemia de COVID19.

Recordemos que cada quien vive su proceso de manera diferente: yo puedo estar en una etapa, y tú en otra, o incluso, podríamos regresar a etapas anteriores.

Las fases son las siguientes:

  1. Fase de separación: romper con tu vida como la conoces y comenzar el viaje. En muchas ocasiones hay optimismo por la expectativa de una vida diferente.
  2. Fase liminal o intermedia: frustración y hasta desesperación, porque no se sabe cómo lidiar con el mundo. Nada significa lo que significaba antes. Estás navegando en el vasto océano.
  3. Fase de incorporación: cuando recuperas el sentido de ser una persona conocedora y hábil en tu propia vida. Llegaste a tierra.

El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón no llegó al continente americano, sino a la Isla Guanahaní, bautizada San Salvador. A veces el viaje no es simplemente atravesar el océano y llegar al sitio que teníamos en mente. A veces es llegar a una isla, descansar y evaluar el rumbo, recomenzar de nuevo. A veces quiere decir devolverse. ¿Cómo enfrentar tormentas y grandes marejadas, si no tenemos bien claro a dónde vamos? Pienso que no hace falta tener una descripción exacta de a dónde queremos llegar, pero sí una idea, una dirección, y, sobre todo, una esperanza de que más allá de tanto océano, hay una tierra firme que nos hará sentir de nuevo en casa en este mundo. ¿Cómo está tu barco? ¿Cómo está tu tripulación?

Y… ¿Ya viste a los delfines que te siguen, saltando por encima de la proa?

*Traducción libre de Fernanda Juárez. Impreso por primera vez en “Nuevas perspectivas sobre la ‘adicción’ ”, número especial de Dulwich Center Newsletter, 1997, núms. 2 y 3, 38-47. Texto que forma parte del Diplomado de Terapia Narrativa del Grupo de Terapia Narrativa Coyoacán en Ciudad de México.