De volcanes y naturaleza

Estos días de volcanes y terremotos me han recordado un texto indio-americano del siglo XIX que llegó a mis manos hace no mucho. Quisiera compartir con ustedes un trozo del mismo:

“Cada parte de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de abeto, cada playa de arena, cada retazo de neblina en el oscuro bosque, cada claro de él, y cada zumbido de insecto es sagrado en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles lleva los recuerdos del Piel roja (…) Nosotros sabemos al menos esto: la tierra no pertenece a los hombres, es el hombre quien pertenece a la tierra. Todo está unido como la sangre que une una misma familia. Todo está unido. Lo que le pase a la tierra, le sucederá a los hijos de la tierra. No es el hombre quien tejió la trama de la vida: él es solamente un hilo. Todo lo que haga al tejido, se lo hace a sí mismo”.

Jefe Seattle, 1855  (Traducción de Susana Pottecher).

Yo veo el mundo hoy y me siento india. Evidentemente, la Tierra está viva.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com