Los hombres no son niños

Viene el niño y destroza el cuarto. La mamá, que se siente responsable, lo ordena, limpia y repara. El niño tiene cinco años, y es imposible que él solo repare todo. Se le castiga, se le enseña, y se le deja claro que está mal lo que hizo, así como cuáles serían las consecuencias, si lo vuelve a hacer.

El problema viene cuando el niño se hace adulto. Destroza el cuarto, y la sociedad, en vez de hacer que el hombre adulto asuma responsabilidad por lo ocurrido, se le trata como niño.

A falta de mamá a la que hacer responsable, se hace responsable a la mujer más cercana: la esposa, ex esposa, hija, tía, empleada, la que caminaba por la calle en minifalda, la que no se arreglaba, la tímida, la extrovertida, no importa quien. Si es mujer, esa es la que termina metafóricamente asumiendo la responsabilidad del cuarto destrozado.

Porque aparentemente los hombres crecidos siguen siendo niños. Se les hace imposible arreglar el cuarto destrozado. Que venga una mujer adulta a arreglarlo. Ah, pero luego quieren actuar como si fueran el dueño del cuarto.

Ser adulto es ser responsable. Es decir, “yo cometí un error, yo asumo las consecuencias”. Es decir: “este cuarto es mi responsabilidad, y si tiene goteras, soy yo el que se tiene que ocupar de arreglarlas”. No es que “yo cometí un error, que venga una mujer a arreglarlo”. No es que “esas goteras no son mi problema, yo no las abrí”.

El machismo es suponer que el hombre va a asumir la autoridad, sin responsabilidad. Aquí manda el macho, pero la responsabilidad, que la asuma la mujer.

Los hombres no son niños. En vez de hombres machistas, quiero una sociedad con hombres responsables, y un sistema que castigue a los que infringen la ley. Ya basta de culpar y hacer pagar a las mujeres, por los destrozos de los hombres.

Yo quiero cárcel

Cárcel a los violadores, quienes en promedio violan 20 veces en sus vidas.

Cárcel a los feminicidas, los cuales en más del 90% de los casos no son convictos.

(Cuando el masculicidio se convierta en una tendencia nacional, en la que las mujeres maten 10 hombres al día, avísenme, porque me verán protestando por ellos).

Cárcel a los acosadores, que tratan a las mujeres como si no fueran personas, sino objetos.

Cárcel a los abusadores domésticos, ya sean abusadores físicos o psicológicos.

Cárcel a los que se dicen padres, pero le roban el dinero a sus propios hijos, al no darles pensión alimenticia.

Cárcel a los que secuestran a mujeres en prisiones de oro.

Cárcel a los que trafican mujeres, forzándolas a esclavizarse y prostituirse.

Cárcel a esos monstruos que no pueden llamarse hombres, que abusan sexual y físicamente de niños y niñas.

Cárcel a los que torturan física y psicológicamente.

Cárcel a todo hombre que crea que tiene autoridad, pero no responsabilidad.

Quiero que las mujeres dejen de pagar por los delitos de los hombres.

Yo quiero cárcel.