Proteger a nuestras niñas y niños del abuso sexual

Ella no lo sabe, pero hoy tuve una conversación con mi hija – de 6 años – sobre abuso sexual.

No soy una experta en la materia, sino una mamá preocupada que ve que el mundo en que vive su hija es otro diferente al mundo en que ella creció… o quizá no tan diferente, pero sí más informado. Los padres de hoy no tenemos la excusa de decir “es que yo no sabía”.

Hace un tiempo leí este libro de la famosa periodista mexicana Lydia Cacho. Más que escritora y periodista, es una luchadora por los derechos de los menores y una mujer que sabe. Cuando fui a la FIL de Guadalajara en el 2008, su libro era un best -seller. 

El caso es que la conversación con mi hija, fue más o menos así:

– ¿Sabes que las niñas y las mujeres tienen unas partes del cuerpo que se llaman partes íntimas que nadie puede tocar?

-¿Y se puede tocar el pecho a un niño?

– Sí, si se puede.

-¿Y si alguien te está limpiando?

– Tú ya estás grande, y no necesitas que te limpien. El asunto es que ni tú le puedes tocar a nadie sus partes íntimas, ni nadie te puede tocar las tuyas. Porque es como pegar, mejor dicho, es peor que pegarle a alguien.

¿Si te las tocan te puedes enfermar?

– (Ok, aquí dudé… pero seguí). Sí te puedes enfermar de la cabeza, porque esas partes están conectadas al corazón. Si te las tocan, te puede dar una tristeza muy grande, que dure muchos años.

– Mami, eso sí que sería horrible.

-Pero si eso pasara, si por alguna razón no puedes gritar o salir corriendo, igual me tienes que avisar.

-¿O a la maestra?

– O a la maestra, pero igual me avisas a mí. ¿Sabes por qué? Porque esa gran tristeza, se cura.

-¿Y cómo?

-Con doctores y con terapias, hablando mucho.

Al rato, cuando se va a dormir, le digo,

-¿Tienes dudas de lo que hablamos? ¿Me quieres preguntar algo?

– Bueno, la mitad la entendí y la otra mitad no.

-Ok ¿Cuál no entendiste?

– ¿Cuáles es que eran las partes que no se podían tocar?

Y la historia vuelve a comenzar…

 

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

 

“¡Vida, estamos en paz!” un regalo de Amado nervo

 En una de esas maravillosas ocasiones en que asistí a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, FIL, tuve una experiencia inolvidable. Estaba yo en un foro de no sé qué, cuando el presentador empezó a  leer un poema… y TODOS  los asistentes (menos yo) lo recitaron de memoria cual si fuera el Padrenuestro. ¡¿Quién era ese autor que despertaba esas pasiones?!

Amado Nervo.

Y no supe cuál era el fulano poema hasta hace poco que me decidí buscarlo en internet. Se llama En paz y éste es el final del mismo:

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Ese recuerdo, y la sabiduría de estas palabras, son un regalo que recibí, no solo del poeta, sino del noble pueblo mexicano…  y aquí arriba les anexo una foto que refleja, para mí, lo que es amar y ser amado.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com