Devolviéndole el gesto al Universo

Hace unos días conseguí unos libros en el banco de un parque. Cogí los que me gustaron (una serie de literatura Queretana) y dejé los demás.

Así que hoy estoy en el mismo parque, en el mismo banco, devolviéndole el gesto al Universo, con un regalo muy especial.

La Historia Sin Fin fue mi novela favorita cuando era niña. Cuando llegamos a Querétaro, se lo compré a mi hija (quien tenía once años en ese momento), pensando que le iba a gustar. Lo empezó a leer, pero no la enganchó, a pesar de ser una ávida lectora.

Los tiempos cambian, y los estilos al escribir también. La Historia Sin Fin tiene un ritmo más lento que Harry Potter, o Percy Jackson, por ejemplo. Lo entendí y lo acepté, aunque admito que todavía tengo esa espinita clavada en alguna parte por ahí.

Será que dejar este libro de regalo al Universo, es una manera de sacármela? Ojalá la novela encuentre a una ávida lectora (o lector) que la aproveche. Quién sabe, a lo mejor será más de mi edad, una persona acostumbrada a tramas un poco más lentas.

Esta tarde estoy aquí, en este parque, bajo un cielo azul turquesa, con una brisa ligera y una temperatura perfecta. Parece increíble que mis hijos no puedan ir al colegio, porque no es seguro.

Sin embargo, el mundo sigue aquí, esperando por nosotros. No se ha ido a ninguna parte.

Cuando el papá deja de pasar pensión alimenticia

Ayer les dije a mis hijos que hasta que su papá no deposite los dos meses y medio de pensión alimenticia que debe, no voy a dejar que su papá los vea.

Shhhh… no puedes hacer eso. No puedes, legalmente, evitar que tus hijos vean a su papá. Ver a su papá es su derecho.

Si su papá no deposita antes de fin de mes, ya no podré pagar el colegio de ninguno de los dos. Si pasan tres meses sin pagar, el colegio les quita el derecho a presentar exámenes.

Legalmente, su papá no debe dejar de depositar pensión alimenticia. Pero su “papá” no ha depositado ni un peso mexicano de pensión alimenticia este año. Tener pensión alimenticia por parte de su papá es su derecho.

Qué pasa si un niño no come por un día, dos, tres…? De desmaya, se desnutre, hasta puede llegar a morir si pasa mucho tiempo sin comer. Qué pasa si no tiene techo? Si no puede ir al colegio? Todo eso se logra con el dinero de la pensión alimenticia.

Pero qué pasa si un niño deja de ver a su papá un día, dos, tres…? Absolutamente NADA. Absolutamente nada, porque en este caso, la mamá es la responsable de cuidarlos. El papá no se ocupa de alimentarlos, ni de llevarlos al colegio, ni de nada. NADA. Su única responsabilidad es depositar la pensión alimenticia, y no lo está haciendo.

Entonces, qué es prioridad? Que mis hijos vean a su papá cuatro días al mes y les diga palabras bonitas, o que coman, vayan al colegio y tengan un techo bajo el cual dormir todos los días del año?

Shhhh Michelle eso no se dice. Él puede usarlo en contra de ti.

Y qué me van a hacer? Quitarme la custodia de los niños, para dársela a él? Tomo el riesgo, ya no tengo miedo. A lo mejor así sí se responsabiliza por sus hijos.

Shhhh los trapitos sucios se lavan en casa.

Sabías que esos trapitos sucios se llaman abuso psicológico, verbal y financiero, y que al promover el silencio estamos siendo cómplices de esos abusos?

Shhhhh déjate abusar por el bien de tus hijos. No hables mal del papá.

Decidí hace rato que “ya no me presto para eso”. Qué tal si más bien alguien le dice al papá que sea buen “papá” y así no hay nada malo de qué hablar de él?

Por qué no los dejas ver a su papá? Igual él no va a pagar nada y no resuelves nada.

Porque ya me cansé de seguirle el show del “buen papá”.

Ya me cansé de ser yo el objeto de su abuso psicológico y financiero.

Shhhh los niños necesitan a su papá.

Falso. Los niños necesitan a un papá que se comporte como un buen papá, es decir, que, o críe, o mantenga, o que haga un poco de las dos cosas. No necesitan de alguien que no se responsabiliza por ellos y que solo los usa para divertirse algún que otro fin de semana.

Después de pagar a mi abogada para que nos defendiera por dos meses y medio, y que ella misma me dijera que era imposible obligar al papá para que deposite una pensión alimenticia…

… y luego de ver que al papá no le importa dejar de ver a sus hijos (pues a pesar de decirle que no se los voy a dejar ver, aun no ha depositado la pensión) …

… pues ya no tengo más nada que esperar. Ya no tengo más nada que perder.

Acepto que ni mis hijos, ni yo, cuentan con su “papá”.

Acepto que no nos va a alcanzar el dinero para vivir como antes.

Acepto la realidad de que un hombre puede salirse con la suya, sin que haya ningún tipo de represalia, y que el convenio de divorcio no vale ni el papel en que está escrito.

Acepto que estoy desprotegida por el gobierno y por las leyes de este país.

Acepto que en un país machista en donde ni el feminicidio se castiga, es lógico que el incumplimiento del pago de pension, mucho menos.

Acepto todo… pero no me callo más.

#EscritorasContraLaViolenciaDeGénero

Mini catrinas y videojuegos

Un calorón aquí en Querétaro y el aire acondicionado de mi carro de repente deja de funcionar. Voy al mecánico y me dicen que es un problema del termostato. El aire acondicionado se había apagado porque se estaba recalentando el carro. Uuff, menos mal que lo llevé.

Al día siguiente tenía que hacer una diligencia en el centro histórico y me llevé a S conmigo (mi hijo menor). Nos subimos a un autobús, caminamos, tomamos fotos (ya están empezando a decorar para el Día de los Muertos), pedimos un deseo en una fuente y llegamos a una feria artesanal de muñequitas Lele (típicas del Pueblo Mágico de Amealco, en Querétaro). Las que estaban maquilladas y vestidas de Catrinas estaban geniales.

Como cada quien ve el mundo según los lentes que tenga puestos, S agarra la más chiquitica de las muñecas (como de unos tres centímetros de alto) y me dice “ves esta muñequita? Así es nuestro planeta. Ves esa grandota?” y señala una muñeca de unos 50 cms de alto. “Así es nuestra galaxia”.

La diligencia era entregar un videojuego, el cual mis hijos están vendiendo para comprarse otros videojuegos. Esta mamá consentidora les alcahueta el vicio, jaja, pero por lo menos lo pagan ellos, y así tengo la excusa de tener un sábado un diferente. A ver a donde nos lleva la entrega del próximo videojuego.

Aquí tienes tu casa

Querétaro, 2019

“Necesito que me ayuden a tomarme una foto para el libro,” les digo a mis hijos. Nos fuimos al “bosque” del condominio (así le dicen los vecinitos al jardín con árboles que hay al fondo del estacionamiento) pues quería aprovechar la luz natural. Intentamos en varios sitios y finalmente salió una buena foto.

Ya han pasado dos años desde que me separé, tres años desde que llegamos a Querétaro, y un año desde que nos mudamos al condominio Orquídea (anillo al dedo el nombre, no? La Orquídea es la flor nacional de Venezuela). Ya ha pasado un año desde que adoptamos a la gatita Safi y un par de meses desde que obtuve la ciudadanía mexicana.

Ya me falta poco para publicar mi segundo libro, OTRA MALETA, Empezando de Nuevo, en el que los temas centrales son nuestro regreso temporal a Caracas, después de haber vivido doce años en el exterior, y mi separación en Querétaro, después de quince años de matrimonio.

Debido a eso, he estado actualizando mi información en las redes sociales, así como la imagen de mi blog. La que ven ahora es un cuadro que compré en la glorieta de Chapalita en Guadalajara, cuando viví allí hace más de diez años. El artista estaba vendiendo sus obras, y quedé fascinada con Manos en Acción.

Manos en Acción de Adrián Rosas Torres

En casa tengo otra obra de él, Habitantes de la Gran Ciudad. Ambos cuadros representan mi hogar, porque me considero oficialmente en casa en el sitio en donde los pueda colgar. Me he mudado ya varias veces solo con maletas, pero siempre he transportado de una manera u otra, mis dos cuadros.

Habitantes de la Gran Ciudad de Adrián Rosas Torres

He mantenido conmigo estas obras de arte también por otra razón. En las fotos que tengo de cuando vivíamos en Guadalajara, por ejemplo, R estaba muy pequeña y S ni había nacido; en Chile y Panamá, S estaba bebé. Es decir, a menos que vieran algo familiar, no sabrían identificar su casa en una foto de aquellos años. La idea es que cada vez que vean esos cuadros en una foto, sepan que ésa fue alguna vez su casa.

Poner Manos en Acción a recibirte cada vez que abras este blog, es para darte la bienvenida a tu casa, como dicen los mexicanos. Esta es tu casa y estás bienvenido! Espero verte mucho por aquí, y que me des tus opiniones y comentarios, para así enriquecernos mutuamente en palabras.

Bienvenido!

The invisible job

My job as a mom of a nine-year-old boy and a fourteen-year-old teenager in a small city if Mexico, involves the following, daily:

– 1 1/2 hrs after waking up, preparing breakfast and a snack for school.

– 20 minutes in each meal washing dishes, pots, etc, equal to 1 hr.

– 1/2 hr doing laundry (washing, hanging to dry, folding and putting away clothes and other items).

– 1 1/2 hrs driving my kids to and from school.

– 1 hr of miscellaneous activities, such as taking the kids to the doctor, dentist, orthodontist, barber, parties, invitations, school activities, buying groceries, supplies for school, etc.

– 1/2 hr preparing lunch, and another half hour preparing dinner, equal to 1 hr.

– 1/2 hr “taking them to bed” (making them take a shower, brush their teeth, turn off electronics, etc).

Total of hours of daily invisible work: 7 hrs

As you can see, I still haven’t added anything related to cleaning up the house, or the car, but it usually takes me 3 hrs cleaning up our apartment, and an hour to wash my car, weekly.

Weekly hours of invisible job: 39 hrs.

Well, I just wanted to put this in the open. Being a stay-at-home mom is a job, an unpaid and invisible one, but a job, nonetheless (most of all when you don’t have absolutely any help, paid or unpaid).

Oh! I almost forget. I also work on weekends, taking care of the kids and making meals, except, sometimes, when I have two whole free weekend-days every two weeks. Which makes another 4 1/2 hours on each Saturday and Sunday, but since I have a weekend off every two weeks, the total amount of weekly invisible job as a mom is actually 43 1/2 hrs.

Why the need to clarify this issue all of a sudden? Because yesterday, the insurance agent told me that since I did not have any income, they might turn down my request to get insured (even if I intend to pay a whole year at once; she says I might need somebody else, who has an income, to explain where that money came from, and I explained my situation, that the alimony is still not oficial because the court is taking longer than expected, that I can’t “work” because of my immigrant status doesn’t allow me to, etc) and she said that it didn’t matter, and that insurance companies could be that strict. That it was not her fault.

“How do all stay-at-home moms who are divorced get insured, then?” I asked. “Oh”, she said, like if I was asking an obvious question. “They don’t get insured. It’s too expensive” (she is divorced, and is not insured, for example; she’s a working – grandmother, that has been working in the field for forty years).

Interesting.

En el Acuario de Ciudad de México

La semana pasada fuimos a Ciudad de México por un par de días para hacer unas diligencias consulares, así que aprovechamos a ir a conocer el Acuario Inbursa y el Laboratorio Acuático Blau. Tomamos un autobús de lujo en la terminal de Querétaro y llegamos a la de México Norte en CDMX.

La terminal de Querétaro casi parece un aeropuerto y los autobuses de ETN Turistar casi parecen aviones (hasta con pantallas interactivas con películas, música y videojuegos; aunque yo solo oí música porque me mareo muy fácilmente).

S, mi hijo de ocho años ha sido fanático de los tiburones desde los tres años y ésta iba a ser la primera vez que iba a verlos en la vida real. No sé quien estaba más emocionada, si él o yo.

Él asumió su papel de guía inmediatamente, y me señaló los tiburones de punta negra. Luego seguimos encontrándonos con gran variedad de animales marinos, desde tortugas, pasando por serpientes, langostas y demás. Hasta R, mi hija de trece años, estaba de lo más entretenida.

Sin embargo, lo que más nos gustó a los tres fue la exhibición de los pingüinos (a S también le gustan mucho, aunque no tanto como los tiburones). Parecían sacados de la película Happy Feet, todos caminando en grupo como si fueran personitas.

Cuando íbamos a salir, cayó un diluvio y tuvimos que esperar como una hora en la tiendita de souvenirs. Cuando por fin amainó, fuimos al Laboratorio Acuático Blau, el cual tenía más especies marinas vivas, así como un enfoque más educativo.

En un infográfico hacían mención de la contaminación por plástico en el mar, aunque se les olvidó decir que todo lo que botamos a la basura, que creemos que va 100% al vertedero, puede llegar muy fácilmente al océano. En otras palabras, se les olvidó aclarar que esa basura no solo viene de gente que lanza basura al mar, ni de gente inconsciente que deja basura en la playa, sino que también viene de nuestras casas (y que por eso hay reducir el consumo de plástico, en general, en todos los ámbitos de nuestra vida, especialmente los desechables).

La pasamos muy bien y los recomiendo. ¡Cinco estrellas Trip Advisor!

Últimamente

Últimamente, el escandaloso sol me da los buenos días todas las mañanas.

La Virgen me cuida, desde no muy lejos.

He conseguido palabras raras,

y comidas más raras aún.

He probado la paciencia de mi hijo,

He volado en un globo multicolor.

He encontrado criaturas asombrosas.

He paseado de noche,

Y de día

He viajado a la época de la colonia

He disfrutado de un espectáculo celestial

Me he conmovido con obras de arte

He llegado a las alturas Y hasta conocí gente famosa

Lo que quiero decir es que …

últimamente,

he tenido el privilegio de vivir

en este rincón de la Tierra

llamado México.

“¡Vida, estamos en paz!” un regalo de Amado nervo

 En una de esas maravillosas ocasiones en que asistí a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, FIL, tuve una experiencia inolvidable. Estaba yo en un foro de no sé qué, cuando el presentador empezó a  leer un poema… y TODOS  los asistentes (menos yo) lo recitaron de memoria cual si fuera el Padrenuestro. ¡¿Quién era ese autor que despertaba esas pasiones?!

Amado Nervo.

Y no supe cuál era el fulano poema hasta hace poco que me decidí buscarlo en internet. Se llama En paz y éste es el final del mismo:

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Ese recuerdo, y la sabiduría de estas palabras, son un regalo que recibí, no solo del poeta, sino del noble pueblo mexicano…  y aquí arriba les anexo una foto que refleja, para mí, lo que es amar y ser amado.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com