Rellené el pote de jabón para lavar platos!

Hace tiempo leí sobre las tiendas en donde se podían rellenar líquidos para limpieza, como champú, jabón, detergente para lavar ropa, detergente para lavar platos, etc, que hay en Alemania, Canadá, o algún otro país desarrollado. Se ven hermosas, modernas y a uno le entran ganas de ir para allá de solo verlas.

Ah, pero vivo en México, eso no existe, ni modo. Eso creía yo, hasta que el otro día, caminando por el pueblito que tengo cerca (que se llama El Pueblito, por cierto) veo que en una tiendita que dice “jarciería”, hay varias botellas de agua, pero rellenadas con líquidos de colores. Me da curiosidad y le pregunto a la señora que qué es eso. Me explica que las rellenan con jabón, detergente, etc…

“De verdad?! Y si le traigo un pote me lo llena?” “Sí, señora” me dice.

Luego, ya en mi casa, busco un pote gigante que había comprado en Costco el año pasado, al que ya casi se le estaba acabando el jabón líquido de la lavar platos. Busco el precio en internet, para saber cuánto me costaría comprarlo de nuevo.

‘269 pesotes, por 3.99 lt de jabón, y este envase es tan extremadamente fuerte, que al botarlo va a quedar para siempre contaminando en la naturaleza (el reciclaje de plástico es menos malo para el ambiente, pero aun contamina). Qué absurdo.

Voy a averiguar en la tiendita de limpieza de Jardines de la Hacienda (similar a la que había visto, pero más cerca). Me llevo este pote por si acaso’.

El local era bien feíto, para decir verdad, pero con la grandísima maravilla de tener unos envases enormes para rellenar contenedores de detergente líquido, detergente para lavar pisos y demás.

Entro y le pregunto al señor:

-Buen día, tiene líquido para lavar trastes?

-Sí.

-Y en cuánto?

-15 pesos el litro. – Casi me atraganto, pero reacciono y le pregunto,

-Y me puede llenar este pote? Aquí dice que es 3.99 litros, casi 4.

-Sí.

Mientras me lo llena le tomo una foto. Luego me cobra … 57$ pesitos!

También tiene detergente para lavar ropa normal y delicada, jabón de lavarse las manos, suavizante, y otros productos de limpieza en general.

La conciencia ambiental será algo nuevo, pero la conciencia económica es bien antigua, y lo bueno de vivir en México, es que es de lo más normal arreglárselas para ahorrarse unos pesos. No será bonita la tienda, pero seguramente es mucho más barata que las hermosas que hay en otros países.

La tiendita en cuestión está en la calle Paseo Hacienda el Jacal, en Jardines de la Hacienda, Querétaro, pero hay negocios similares en muchos sitios. Definitivamente voy a volver, me ahorro dinero, y además disminuyo la basura plástica que generamos en casa.

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Sin bolsa por favor

Quisiera invitarte al grupo Chao Bolsas Plásticas de Facebook!

Acabo de publicar allí un link de la página web Treehugger en que hace referencia a la campaña a largo plazo que National Geographic lanzó en Mayo de este año 2018, con una bolsa de plástico en la portada, simulando un iceberg, con el sugestivo título “Planet or Plastic?”

Aquí en Querétaro supuestamente iban a prohibir las bolsas plásticas que entregan los supermercados, tienditas y mercados populares, en abril de este año, pero luego se echaron para atrás, no sé por qué.

Sin embargo, en unos cuantos sitios sí he visto que, o ya no entregan bolsas desechables, o tienen un cartel que te pide que traigas tus propias bolsas. También he visto con agrado que muchos cajeros de supermercados te dan las gracias por traer la bolsa y te dicen que ojalá todo el mundo las trajera.

Una vez le comenté a una de ellas en una tienda de conveniencia, que aquí no vendían bolsas reusables prácticas que fueran fácilmente transportables como las que yo tenía (que se doblaban pequeñitas) y ella me respondió un poco sarcásticamente: “pero si andan con mochilas, ahí pueden meter lo que compren”, y le respondí que tenía razón. En realidad son las ganas de hacer las cosas.

Hasta el próximo post!

Sin popote por favor

En México me he fijado que hay una campaña muy bonita en restaurantes, para que los clientes dejen de usar popotes.

Qué es un popote?

También conocida como: absorbente (Cuba); bombilla (Argentina, Bolivia, Chile); calimete (República Dominicana); cañita (Perú, Canarias); carrizo (Panamá); pajita (Chile, Paraguay, Uruguay, Argentina y España); pitillo (Colombia, Venezuela); popote (México, del náhuatl popotl = paja); sorbete (Argentina siendo éste un modismo adquirido en años recientes, Ecuador, Perú), sorbeto (Puerto Rico), sorbito (Uruguay). (Wikipedia)

Por qué son malos los popotes? Porque contaminan el océano y matan animales. Cada persona usa unos 38000 popotes en su vida (!)

No más popotes!

Aquí las imágenes de campañas de otros países:

Los libros de Marie Kondo

Este post es para los que tienen algo o mucho de personalidad obsesiva (de otra manera, te va a parecer un horror). Si eres un poco maniático de la organización, te va a encantar mi nueva gurú.

Se llama Marie Kondo, es japonesa y organiza hogares de manera profesional. Tiene dos libros: The life -changing magic of tidying up, the Japanese art of decluttering and organizing (La Magia del Orden, en español) y Spark Joy, an illustrated master class to the art of decluttering and organizing (en español, La Felicidad después del Orden).

En mi opinión, el primero es el mejor libro de minimalismo que haya leído. Es divertido y ella es todo un personaje. El segundo, si ya es para minimalistas extremos. No se dejen llevar por su imagen tierna, ella es estricta!

Aunque debo admitir que cuando lei la parte en que dice que la ropa interior debería ser guardada en degradación de colores, puse la raya, y dije “hasta aquí!” mientras al mismo tiempo pensaba, “jaja, de verdad existe alguien más loca que yo!”

En mi opinión el tip más práctico de todos los que ella da, es el de doblar la ropa en tres y guardarla una al lado de la otra (no como usualmente hacemos, poniendo una camisa sobre otra, por ejemplo). De esa manera la ropa no se arruga, puedes tomar lo que quieras sin tener que estar moviendo lo de arriba, y además, tu closet se ve bello!

Ya saben, les recomiendo ambos libros, pero solo si tienes una pizca de OCD. Si ese es tu caso, vas a encontrar tu nueva adicción.

Que tengas un gran día!

¿Cómo guardas tus bolsas reutilizables?

Con el objetivo de simplificar mi vida, me ha tocado tener un poco más de orden en la casa. Para hacerlo de la mejor manera, busco inspiración en otras personas que son fanáticas de la organización,  y me las copio. Así conseguí el siguiente blog, en donde dan unos tips magníficos para guardar las bolsas reusables ( Modern Parents Messy Kids ):

great tips for neatly storing all my re-usable bags

Por cierto, hay que lavar las bolsas reutilizables para evitar que se llenen de gérmenes. Yo las meto en la lavadora con el resto de la ropa, a menos que hayan sido utilizadas para transportar productos secos (por ejemplo, tengo unas bolsas solo para comprar ropa). En este link puedes encontrar unas buenas recomendaciones para usar las bolsas reutilizables de manera segura, encontrados en el blog Naturalmente mamá .

Para saber más, o para inspirarte, puedes seguir mi board Pinterest, o unirte al grupo  Chao Bolsas Plásticas en  Facebook o Google +.

@chicadelpanda

Los ingredientes tóxicos que no están en la etiqueta

Aluminum Can

“Plastic in fish means that the chemicals from plastic can end up on our dinner tables”

Beth Terry

“Que los peces tengan plástico quiere decir que los químicos del plástico pueden terminar en nuestras mesas de comedor”, dice la autora del libro que estoy leyendo, My plastic free life. En otras palabras, el problema de la contaminación plástica, no es solo que hay “por lo menos 267 diferentes especies conocidas que han sufrido por enredarse o por ingerir desechos plásticos en los océanos, incluyendo aves marinas, tortugas, focas, leones marinos, ballenas y peces”, sino que nuestra propia especie humana está afectada también, pues nosotros ingerimos químicos de los plásticos  todo el tiempo. En el documental Bag it, the Movie. Is your life too plastic?, muestran la presencia de ftalatos y otros químicos en el cuerpo humano, los cuales pueden proceder del pescado que comes, o pueden haber sido liberados del plástico que forra las latas por dentro, los vasos desechables (inclusive los de “papel” tiene plástico por dentro, sobre todo los vasos utilizados para el café y otras bebidas calientes)  y cualquier otro contenedor plástico. La liberación de toxinas es más intensa cuando el empaque es expuesto a grandes temperaturas, como cuando uno deja la botella de agua en el carro y hace calor, o cuando uno mete en el microondas un tupperware (las toxinas en nuestro cuerpo también pueden provenir de otras fuentes, pero en este artículo solo quiero referirme a las que provienen de la comida).

Desde que comencé este blog he leído repetidamente en libros y artículos, que como no sabemos qué químicos tienen los plásticos (entre ellas, Annie Leonard, Beth Terry y Bea Johnson), lo más recomendable (para nuestra salud) es reducir el consumo de plásticos todo lo que se pueda, sobre todo los contenedores de comida o bebida, así como el uso de sartenes de teflón. Sin embargo, hay un plástico con especial mala fama, sobre todo en lo que se refiere a los productos para bebés y  niños pequeños: el PBA (por ser un desestabilizador endocrino en animales).  Cuando esto salió a luz pública, muchas empresas en Estados Unidos reaccionaron sacando estos productos del mercado (biberones o teteros incluidos) , mientras creaban unos nuevos, llamados “BPA Free”. Sin embargo, muchas personas advirtieron (incluyendo las tres autoras que mencioné antes) que esos productos no eran necesariamente mejores que los anteriores. Esta semana salió publicado un estudio en el Washington Post (BPA alternative disrupts normal brain-cell growth)  que dice que estos nuevos productos son también dañinos para la salud.

Otro aspecto que debería hacernos reducir el consumo de plástico en general es el siguiente (según Beth Terry en su libro): “El código SPI (el que identifica al plástico con números)  solo te dice qué polímero es, pero no si hay otros químicos que pudieran haber sido añadidos al polímero. Como mencioné antes, saber de qué tipo de plástico está hecho un producto, no quiere decir que sabemos qué más ha sido añadido al mismo”.  Para saber más: Study Finds 175 Dangerous Chemicals in Food Packaging

¿Queremos plástico dentro de nosotros?  ¿Dentro de nuestros hijos? La cuestión es que ya tenemos, lo que queda es minimizar los efectos del plástico y sus químicos. Mientras no salgan normas que regulen realmente la producción de plásticos, queda de parte de nosotros informarnos y hacer algo al respecto. Aquí te dejo una corta presentación que puede darte algunas ideas.

@chicadelpanda

Una simple taza de café

“De verdad, algunas cosas son difíciles de hacer sin plástico;  hacer una taza de café no lo es”.

Annie Leonard

Soy de las que se sale de su camino para pedir café en una taza de verdad, pero no siempre fue así. La primera vez que vi a alguien que tuviera esa costumbre fue en Caracas, en la pastelería Danubio. Me encontraba con una amiga, y ella tenía el empeño de que el café se sirviera en una taza. A mí me pareció muy interesante; tomar café debería ser como tomar té en Inglaterra, o en Japón, un momento importante en que detenemos el mundo para disfrutar (tomar el café en un vasito, con una tapa que no te deja ni olerlo, va en contra de ese propósito).

Ahora, si lo que quieres es llevarte el café para otro lado, puedes llevar tu propio vaso de acero inoxidable con tapa (lo cual tampoco es complicado); y si eres fan de Starbucks, y se te olvidó llevar tu vaso reusable, puedes pedir que te lo sirvan en un mug o taza grande (yo lo hice muchas veces y nunca tuve problemas).  Aquí en Panamá, mi sitio favorito para tomar café es Athanasiou: siempre me lo sirven rico, y por supuesto, en tazas de verdad.

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@chicadelpanda