Comenzar por algún lado

Me venden jamón envasado en plástico, leche en botellas de plástico, aceite en bidón de plástico, y me dicen en caja que tengo que pagar por una bolsita, porque perjudico al planeta. @CorellaDibujo

Hace siete años, en una pequeña tienda de conveniencia, le dije a la cajera que le agradecía la bolsita plástica, pero que no la necesitaba. La pobre señora, angustiada, me dijo: “Pero van a pensar que está robando”, lo cual me pareció divertido, pero la tranquilicé. “No se preocupe señora, no pasa nada”, le respondí.

El cambio a una cultura de basura cero y de combustibles alternativos, ya está llegando, pero toma su tiempo. Eliminar las bolsas plásticas es lo más fácil que se puede hacer, así que por allí se empieza.

Lo ideal sería que uno pudiera llevar envases propios y rellenarlos de leche, aceite, champú, etc. De esa manera, sí disminuiríamos significativamente el consumo de plástico, pero para eso hace falta cambiar el sistema económico de arriba a abajo. Quién está dispuesto? Voluntarios? Es fácil decirlo, más difícil es hacerlo.

El que la gente transforme su estilo de vida a uno más ecológicamente amigable, hace que los gobiernos presten atención a lo que la gente quiere, y así cambian las leyes. También las empresas prestan atención a lo que la gente quiere, y así cambian los modelos de negocio.

Poco a poco vamos cambiando, pero no se puede pasar a una economía circular, amigable con el planeta, en un abrir y cerrar de ojos.

Hoy día, una cajera está cobrando la bolsita plástica, en vez de insistirle a la compradora para que se la lleve, como era apenas hace unos años.

Cómo será la misma transacción en siete años más?

Será que nos cobrarán por la botella de aceite si se nos olvida llevar la nuestra para rellenarla?

Ojalá.

¿Cómo guardas tus bolsas reutilizables?

Con el objetivo de simplificar mi vida, me ha tocado tener un poco más de orden en la casa. Para hacerlo de la mejor manera, busco inspiración en otras personas que son fanáticas de la organización,  y me las copio. Así conseguí el siguiente blog, en donde dan unos tips magníficos para guardar las bolsas reusables ( Modern Parents Messy Kids ):

great tips for neatly storing all my re-usable bags

Por cierto, hay que lavar las bolsas reutilizables para evitar que se llenen de gérmenes. Yo las meto en la lavadora con el resto de la ropa, a menos que hayan sido utilizadas para transportar productos secos (por ejemplo, tengo unas bolsas solo para comprar ropa). En este link puedes encontrar unas buenas recomendaciones para usar las bolsas reutilizables de manera segura, encontrados en el blog Naturalmente mamá .

Para saber más, o para inspirarte, puedes seguir mi board Pinterest, o unirte al grupo  Chao Bolsas Plásticas en  Facebook o Google +.

@chicadelpanda

Una simple taza de café

“De verdad, algunas cosas son difíciles de hacer sin plástico;  hacer una taza de café no lo es”.

Annie Leonard

Soy de las que se sale de su camino para pedir café en una taza de verdad, pero no siempre fue así. La primera vez que vi a alguien que tuviera esa costumbre fue en Caracas, en la pastelería Danubio. Me encontraba con una amiga, y ella tenía el empeño de que el café se sirviera en una taza. A mí me pareció muy interesante; tomar café debería ser como tomar té en Inglaterra, o en Japón, un momento importante en que detenemos el mundo para disfrutar (tomar el café en un vasito, con una tapa que no te deja ni olerlo, va en contra de ese propósito).

Ahora, si lo que quieres es llevarte el café para otro lado, puedes llevar tu propio vaso de acero inoxidable con tapa (lo cual tampoco es complicado); y si eres fan de Starbucks, y se te olvidó llevar tu vaso reusable, puedes pedir que te lo sirvan en un mug o taza grande (yo lo hice muchas veces y nunca tuve problemas).  Aquí en Panamá, mi sitio favorito para tomar café es Athanasiou: siempre me lo sirven rico, y por supuesto, en tazas de verdad.

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@chicadelpanda

Rodeados por ellas

¿Cómo hace una ciudad para prohibir las bolsas plásticas de un solo uso? ¿Cómo lograron convencer a sus legisladores?  Hoy encontré un video que fue parte de la campaña realizada en el área de la Bahía de San Francisco en California:

El Tsunami de bolsas plásticas:

3.8 mil millones de bolsas plásticas son usadas en en el área de la Bahía de San Francisco cada año.

En la bahía ahora hay más de 100 bolsas plásticas por cada foca, pato y pelícano.

¡Lucha en contra de la contaminación plástica! Actúa para eliminar las bolsas plásticas en el área de la bahía de San Francisco y en California en: savesfbay.org/bayvsbag

Las prohibiciones completas -que incluyen  la distribución de las bolsas plásticas en los puntos de venta- son las más efectivas, sin importar la cultura de la gente (de Rwanda hasta San Francisco). Las prohibiciones a medias, que solo prohiben darlas gratis -pero que sí permiten cobrarlas- pueden funcionar, pero también pueden ser un fracaso. En Ciudad de México, por ejemplo, la medida no tuvo efecto (el precio de las bolsas era tan barato que todo siguió igual) mientras que en Irlanda sí hubo una reducción en el consumo.

Yo sueño con un mundo libre de bolsas plásticas de un solo uso. Pero para eso, hay que crear conciencia de la magnitud y la gravedad del problema. Hay que demostrar que es posible vivir sin ellas. ¿Quieres ayudar a otros  compartiendo tus experiencias y tips?  ¿Te gusta publicar información al respecto? ¿O sencillamente quieres saber más? Si es así, te invito a formar parte del grupo Chao bolsas plásticas en Google o en Facebook .

 

@chicadelpanda

chicadelpanda.com

Estos son tus nuevos vecinos, los nuevos joneses

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Los nuevos joneses fue un proyecto divertido y muy interesante que se llevó a a cabo en Melbourne, Australia en Octubre de 2012,  para motivar a la gente a tener nuevos hábitos de consumo.

“Keeping up with the Joneses” es una frase inglesa de muchas partes del mundo anglo parlante, que se refiere a la comparación con los vecinos como una manera de medir  el  propio status, así como la acumulación de bienes materiales.

Los australianos gastan más de 10 mil millones $ cada año en bienes que no usan; ropa y zapatos que nunca se ponen; cds que nunca oyen, dvds que nunca ven y comida que nunca comen. Cada año, 20 millones de toneladas de basura  van al vertedero.  *

El reto era poner a una pareja a vivir públicamente en una plaza de Melbourne, en una casa portátil especialmente diseñada, y adquirir por una semana todo lo que necesitaran para vivir, de segunda mano. Éste es el manifiesto de los nuevos joneses:

Los nuevos joneses hacen más con menos

pensando de dónde vienen las cosas

y a dónde van,

maximizan recursos,

minimizando el desperdicio.

Compran experiencias,

no cosas.

Disfrutan la vida,

no sólo la mantienen.

Los nuevos joneses están aquí para quedarse.

En el video que les comparto, recuerdan que cuando vas a los hoteles duermes en sábanas que otra persona usó, y que segunda mano no quiere decir producto de segunda, sino más bien la posibilidad de  comprar un artículo de mejor calidad, que muchos productos nuevos que están hechos para romperse.

Una amiga de este blog me comentó que el asunto de reusar y compartir era un problema porque estaba mal visto por mucha gente. Tiene razón, es un problema, y es sólo un problema de visión, de perspectiva, porque tenemos toda una maquinaria publicitaria bombardéandonos con slogans que nos dicen que la felicidad se compra, se compra nueva y que si no la compras, no sólo no vas a ser aceptado por la sociedad, sino que te vas a quedar atrás.

Pero de nuevo, es solo una visión, una manera de ver las cosas, una perspectiva. Seamos creativos, veamos más allá de lo que tenemos en frente. No se pierdan esta nueva visión, la de los nuevos joneses. Aquí les dejo el video.

Traducido y publicado por  Michelle Lorena Hardy – Chicadepanda.com

*Tomado del video al final del post

Seguimos siendo minimalistas

Allí estábamos el otro día, en pleno tranque en el Corredor Sur, cuando la naturaleza decidió darnos un regalo. Un arcoíris se levantaba sobre el cielo nublado, como diciendo, sí puedo, sí puedo vencer estas nubes grises, sí puedo. Más  abajo, la simplicidad misma: un bote de pescadores en el mar.

Simplicidad,  ésa es la idea que he estado tratando de incorporar a mi vida (irónicamente, una misión complicada dado que tengo dos hijos). Una manera de lograrlo es reduciendo la cantidad de cosas que poseemos y quedarnos solo con las más importantes.

Lo que hago normalmente es  recoger lo que no se usa en la casa y meterlo  en una bolsa que escondo en un closet. Cuando comencé esta práctica, dejaba la bolsa de donación  agarrando polvo por meses, esperando el momento en que me hiciera falta algo, para así no tener que regalarlo. Sin embargo, ya que ahora estoy más experimentada, dono las bolsas casi inmediatamente.

Donar lo que no necesitamos se ha convertido en un hábito porque tiene sus ganancias. Por un lado, nos sentimos bien al saber que estamos ayudando, y por otro, es un peso que me saco de encima, ya que son cosas que no tengo que organizar,  limpiar, ni recoger del piso. Así mismo, tener menos cosas materiales en qué pensar, me da espacio mental para otras no materiales, como lo son las palabras que me gusta escribir.

Me he dado cuenta que mientras necesito menos, me siento más feliz, porque me siento más libre. Así que si no eres feliz a pesar de tenerlo todo, podrías intentar  tener menos cosas materiales, en vez de tener más.

Por: Michelle Lorena Hardy    Chicadelpanda.com

“Yo soy quien soy sin mis cosas y sin importar qué tenga en mi agenda”

“Si todas estas cosas se fueran mañana ¿Qué extrañaría?” dice Julie Morgenstern, autora y experta en organización.

When organizing isn’t enough, shed your stuff, change your life se llama el libro que escribió (cuando organizar no es suficiente, deshazte de tus cosas, cambia tu vida). La palabra “shed” es usada a propósito para recordar los siguiente:

S eparate the treasures, separa los tesoros. Ella dice que sólo un 10 o 20 % de nuestras cosas son tesoros, esas cosas que de verdad extrañaríamos si no las tuviéramos.

H eave the trash, tira la basura. Para ella, todo lo que no es tesoro, es basura. Lo que esté en buenas condiciones, regalarlo o donarlo (yo añadiría o venderlo, también), lo que se pueda llevar al reciclaje, reciclarlo. También se refiere a las cosas que tienes por hacer, se debe delegar todo lo que se pueda.

E mbrace your identity from within, asume tu identidad desde adentro. Uno se siente energizado al deshacerse de las cosas, pero también te enfrentas a una pared de pánico: ¿Quién soy yo sin mis cosas, sin mi agenda de locura? Entonces tienes que asumir tu identidad: yo soy quien soy sin mis cosas, y sin importar qué tenga en mi agenda.

D rive yourself forward, conduce hacia adelante. Experimenta y explora. ¿A donde voy desde aquí? “Yo le digo a la gente que hagan algo completamente fuera de su camino, algo que no se imaginen haciendo. Algo que ni siquiera sea parte de sus metas. Cuando hice esto hace unos años, hice gimnasia (tipo gimnasia olímpica )”. Los entrevistadores se ríen, y ella se ríe también: “¡Sí, lo sé, es una locura ! Pero ahora, en mi vida, cuando quiero ser valiente y moverme en una dirección nueva – pero me da miedo – me digo a mí misma: si puedo hacer a one arm carwheel (una estrella con una sola mano) , entonces puedo hacer esto”.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Michelle’s Secret

Una mamá, que vino a comprarme un estante desarmable de colores, me dice, a modo de confesión: tengo un balcón un poco más grande que el tuyo y lo remodelé como cuarto de juego para las niñitas, para que incluso lo puedan usar en invierno. Pero me quedé sin plata y todavía tengo que organizarles los juguetes, así que por eso me puse a buscar en Mercado Libre”.

Ayer vi una charla en Ted.com sobre una página web, http://www.postsecret.com , “un proyecto artístico y  comunidad dinámica en la que la gente envía por correo sus secretos de manera anónima, en un lado de una postal echa en casa” (traducción mía). Han acumulado más de 500 mil postales a través de los años, y todos los domingos ponen las que les han llegado recientemente. Imagínense, hay secretos de cualquier tipo, conmovedores, divertidos, de horror… la gente que quiera contarle su secreto a alguien solo tiene que escribirlo y enviarlo a la dirección que indican.

La iniciativa me parece estupenda. Es como hacer un decluttering mental, sacar algo de tu cabeza que necesita ser sacado, pero que estás consciente que no puede ser echado en cualquier parte. Sin embargo, yo decidí que quiero compartir un secreto mío con ustedes. Aquí, en este blog.

Acerquen el oído, ¿Nadie por ahí? Ok:

Si no se toman en cuenta zapatos, calcetines, ropa íntima y de dormir, el 80 o 90% de mi ropa es… usada.

Todo comenzó en Miami, cuando descubrí las tiendas Goodwill y descubrí que podía conseguir el mismo bluejean que vendían en 48 dólares en las tiendas, a 8 US$ en la tienda de ropa de usada. Luego, cada vez que me he mudado de país, le he seguido la pista a la “ropa americana” como le dicen aquí en Chile. La gente de Goodwill – así como otras empresas similares en USA – tiene tanta ropa, que hasta le venden al tercer mundo. Así que, para mí es aún mejor comprar usado por estos lares, pues si un blue jean costaba 48 US$ en USA, ni se quieren imaginar en México, en donde usualmente es 50% más que en USA , o en Chile, que usualmente es como 100% más.

Una vez estaba yo manejando en el auto – todavía cuando vivía en Miami – dirigiéndome hacia el Baby Shower de una gran amiga, cuando el bichito de la inconformidad empezó a picarme. No me gusta la pinta que llevo. Esto no me queda nada bien. ¿Qué tal si… me bajo un momentico en la tienda de Goodwill que queda en el camino, y veo si encuentro algo? Así que eso mismo hice, me probé varios vestidos y conseguí uno que me encantó. Le dije a la cajera que el vestido que tenía puesto era el que estaba comprando, pagué y me fui. Of course, nunca dije nada en la fiesta. Aquí me pueden ver con todas las demás mujeres invitadas, ¿No me veía estupenda ? Jajajaja (yo soy la que está en el vestido verde, al lado de la embarazada).

Años después, fue que caí en cuenta  que comprar cualquier cosa usada es una costumbre muy ecológica, pues demandamos menos recursos de la Tierra y generamos menos basura. Pero todo empezó por querer ahorrar plata y por complacer un poco a mi propia vanidad.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Link de la charla: Frank Warren – Half a million secrets

Las vidas que se desechan con el plástico desechable

El fotógrafo Chris Jordan explica el Proyecto Midway :

“Lo que estamos viendo son unas fotografías que hice en Midway Island en el medio del Pacífico de unos albatros bebés llenos de plástico. Es una tragedia increíble, desgarradora y simbólica, en donde los padres albatros vuelan al vasto, azul Pacífico, recogiendo plástico para alimentar a sus bebés, mientras creen que están recogiendo comida. En realidad están llenando sus estómagos con encendedores de cigarrilllos, tapas de botellas, cepillos de dientes y demás cosas que encuentran. Así los bebés terminan llenos de plástico, literalmente, hasta que mueren de deshidratación y hambre.

El suelo de la isla Midway estaba cubierto de miles de bebés albatros  que murieron de esta horrible manera. Es un sitio simbólico, porque es allí donde el Pacific Garbage Patch (gran mancha o isla de basura del Pacífco) sale a la superficie. El Pacific Garbage Patch, es una especie de sopa gigante flotante de plástico en el Oceáno Pacífico, en la que hay millones de toneladas de plástico. Es uno de esos problemas invisibles a los que es difícil relacionarse, como el calentamiento global, pues no puedes ir y pararte en frente, no hay un monte Everest de basura en frente del cual uno pueda pararse y verlo. Entonces éste es un sitio (la isla Midway) en donde el plástico del Océano Pacífico emerge en una manera muy simbólica”.

“Chris Jordan discute el proyecto Midway” (traducción libre, link más abajo)

Esta foto que ven aquí la tomó Chris Jordan sin añadir ningún tipo de plástico y sin arreglar el plástico de ninguna manera, pues él se dio cuenta que era algo tan increíble, que para que la gente confiara en las fotos, había que hacerlas de la manera más fidedigna que se pudiera.

Sin embargo, luego se dio cuenta que debajo de ese plástico que vemos allí, había mucho más, y que para tuviéramos plena conciencia de la cantidad de plástico que había dentro del cuerpo de uno solo  albatros, tenía que sacarlo todo para fotografiarlo. En la próxima foto, aunque no añadió plástico, sí lo arregló.

El North Pacific Garbage Patch es aproximadamente el doble del tamaño de Texas, es decir, mucho más grande que  Venezuela, por ejemplo. Ese plástico no viene de gente que tira inconcientemente basura en la playa. Viene de gente que piensa que está haciendo lo correcto, “poniendo la basura en su lugar” (el North Pacific Garbage Patch es el más estudiado, pero hay 11 islas potenciales de basura en todo el planeta, esto no es un problema del Pacífico Norte exclusivamente).   La mayoría de ese plástico viene de fuentes terrestres, de basureros que no tienen la capacidad de contener la basura dentro de sus límites, que contaminan las fuentes de agua y que luego llegan al mar. (Fuente de estos datos: Libro  The Story of Stuff, por Annie Leonard y  Dianna Cohen- Tough truths about plastic pollution )

No nos quedemos de brazos cruzados, lágrima en cachete, ante esta realidad. Cerremos el chorro, como dice Dianna Cohen. Por cada pote de basura que sacamos de nuestras casas, SETENTA potes de basura más han sido producidos corriente arriba*, por lo cual,  la mejor manera de tener un estilo de vida más amigable con la naturaleza y el ambiente, es reduciendo la cantidad de cosas que compramos, sobretodo reduciendo el consumo de plástico desechable.

Por : Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

* Tomado de The Story of Stuff, por Annie Leonard. Si no lo has visto, hazlo, este video te abrirá los ojos. Con subtítulos en español: http://www.youtube.com/watch?v=LgZY78uwvxk

Cambiar la palabra “bien” por la palabra “auténtico”

Cada vez me convenzo más de que lo mejor que puedo hacer por la humanidad y por el planeta, es ser auténtica. O eso que hemos oído hasta el cansancio: ser uno mismo. Todos nos ponemos disfraces y máscaras… todos los días. Es prácticamente imposible vivir sin ellos.  Sin embargo, mientras más los dejamos de lado, mejor nos sentimos. Mientras más nos atrevemos a mostrarnos al mundo como somos – así nos caigan a tomatazos – mejor nos sentimos. Porque en lo más profundo de nosotros sabemos que somos bellos y que somos merecedores de amor, así, imperfectos como somos.

Sin embargo, basta que uno decida mostrarse al mundo tal cual es, para que salga la publicidad, o incluso gente con buenas intenciones, a recordarte que no eres tan bueno:  ve y ponte el disfraz y la máscara otra vez por favor. Así que si uno decide tomar la vía de ser auténtico, y de dejar de lado cada vez más frecuentemente las máscaras y los disfraces, hay que estar preparado para defender el fuerte.

En un video magnífico que conseguí en Ted.com, Dan Phillips nos cuenta cómo las casas que ha construído, tienen de  70 a 80% de elementos reciclados: desde placas de autos, hasta cualquier cosa que se puedan imaginar. Él dice que la concepción apolínea en el área de la construcción hace que se generen grandísimas cantidades de basura. Los árboles no crecen con medidas estandards, dice él, como un ejemplo. El querer meter a todas las casas bajo el mismo concepto de belleza, ése que idolatra la perfección, estamos desechando materiales que son perfectamente utilizables.Y de paso, también desechamos nuestra creatividad.

Ahora imagínense que nosotros somos casas. ¿No estamos tratando de ajustarnos a un modelo standard de perfección, desaprovechando nuestros propios recursos? ¿No estamos tirando por la borda nuestra creatividad cuando lo único que hacemos es ajustarnos a un concepto standard de lo que está bien?

Si quieren saber más sobre el video en cuestión, aquí les dejo el link.

Creative houses Dan Phillips

Por: Michelle Lorena Hardy –    Chicadelpanda.com