La falacia de la palabra “mi“

Anoche soñé con mi bicicleta. Estaba caminando por un pueblito y me la encontré estacionada a un lado de la calle. Sin más, me subí a ella y me puse a rodar, como tantas veces he hecho.

De repente me acordé de algo: ‘pero si yo la vendí; esta bicicleta ya no es mía!’ La devolví, y seguí mi camino.

Me desperté sonriendo. Extraño mucho mi bicicleta.

Un momento. Eso está mal dicho. Esa bicicleta ya no es mía. Lo que extraño es rodar con ella.

La vendí porque a donde me voy a mudar no hay manera de usarla, ya que nuestro nuevo hogar estará en una colina, y mi bicicleta es de paseo.

Estoy dejando atrás mi depa, que me encanta, mi bici… stop. Ni es mi bici, ni será mi depa en menos de una semana. A veces a uno le queda corto el lenguaje, o a lo mejor es que el español está hecho para que uno se apegue a las cosas: “mi cosa, mi persona X …”

Ese mi X, que creo mío, es solo un préstamo, porque tarde o temprano, al igual que mi propia vida, en algún momento, dejará de serlo.

El domingo antepasado, mientras iba en mi carro, vi a la señora que había comprado la bicicleta. Estaba rodando junto a un niño pequeño, quien iba en su propia bicicleta, un metro más atrás.

Me emocionó mucho verlos. Fue como si la bicicleta hubiera tenido un bebé, y lo estuviera sacando a pasear. Casi me sentí orgullosa de ella. Sonriendo, seguí en mi carro y no la vi más.

Metas cumplidas y miedos desechados

Escalando en Sector V, Querétaro

Llevo dos años separada, después de 18 años de relación con el papá de mis hijos, y el camino ha sido bien largo para recuperar mi autoestima, (la cual no se dañó solo con el divorcio, sino que estuvo en proceso de deterioro por mucho tiempo antes de eso).

Durante estos dos años me he dado cuenta de que el deterioro de la confianza en mi misma tenía varias causas, y que algunas de ellas estaban fuera de mi control, pues estaban a nivel inconsciente, escondidas.

Este proceso de edición de mi vida (que comenzó como algo material, haciéndome minimalista hace ya varios años) se ha transformado en una edición de mi vida emocional también.

Ahora que ya sé qué maletas son las que han estado llenas de miedos y falsas ideas de mí misma, las he estado tirando por la ventana.

Llegando a la cima de la Peña de Bernal, Querétaro

Por ejemplo, hace apenas unos cuatro años, yo escribía que me encantaba seguir las aventuras de los escaladores, pero que nunca me hubiera atrevido a escalar. Sin embargo, el año pasado escalé la Peña de Bernal, en Querétaro.

En Sierra Nevada, California

También hace unos cinco años, escribía que yo era demasiado preocupada por la seguridad, como para montarme en una cuatrimoto. Sin embargo, el año pasado, manejé y monté una por la Sierra Nevada, en California.

En el viñedo La Redonda, Querétaro
Foto tomada desde mi globo en Tequisquiapan, Querétaro

Nunca había manejado en carretera sola hasta que me separé, y ahora lo he hecho tantas veces, que perdí la cuenta. Una vez incluso me subí a un globo. También descubrí que me encanta manejar para salir de la ciudad.

Jajaja, jamás había pensado que iba a dejarme el pelo largo, y ahora lo tengo más largo que nunca.

También he tenido tres casos fuertes de colonitis, y tres episodios de alergias bien fuertes, que me han manchado la cara. Como la colonitis no se me pasaba, en una ocasión hice tres días de ayuno (algo que nunca hubiera creído que iba a ser capaz de hacer). Se me curó y posteriormente, cuando me ha vuelto a dar, disminuyo mi ingesta de carbohidratos por varios días y ya. Incluso ya casi no como gluten (pan y pastas), algo que jamás pensé que iba a ser capaz de hacer. También dejé los lácteos porque descubrí que soy intolerante a la lactosa. Como tampoco como carne roja desde hace muchos años, se me hace difícil conseguir qué comer en los restaurantes, pero no pasa de ahí, y no me importa, porque mi salud lo vale. El punto es que en este aspecto, también he hecho cosas que jamás pensé que iba a poder hacer.

Hacer cosas difíciles que son importantes para mí, solo por el placer de llegar a una meta, ha sido la manera más eficiente de mejorar la confianza en mi misma. Lo bueno es que uno le agarra el gusto y entonces uno quiere hacer más y más.

Mi divorcio fue una experiencia muy fuerte, y he tenido unos niveles de depresión y ansiedad que no se los deseo a nadie (incluso me han dado ataques de pánico).

Por cierto, a ver quién sale a decir, como le dijeron a Greta Thunberg, que no tengo derecho a tener sentimientos negativos, porque mira cómo he paseado, hasta en globo, porque los bloqueo, jaja. Si no me quieren creer, pasen a otro blog y ya, no tengo por qué estar convenciendo a nadie.

Como decía, mi divorcio ha sido la peor experiencia de mi vida, pero he decidido transformarla en algo bonito. Sé que aún me falta muchísimo camino por recorrer, y eso me encanta… para allá voy.

La escaladora

Entre las cosas nuevas que he hecho este año ha sido ir a escalar.

En una de esas ocasiones había cuatro grupos de escaladores: el mío, y tres más. Dos de ellos eran de papás con sus niñas.

Uno de los padres estaba con sus tres hijas de 9, 11 y 13 años. Todas escalaban (por turnos) y tenían camaradería, aunque también peleaban un poco. Había una que ya se había fastidiado y estaba con cara de aburrida, sentada en el suelo.

En la pared justo del lado izquierdo de donde escalaba una de ellas, escalé yo. Era la primera vez que lo hacía de verdad-verdad, pues antes había escalado en otro sitio, pero me entró miedo a los pocos metros, y descendí inmediatamente.

El muro que subí esta vez tenía otra pared a la derecha, medio perpendicular, por lo que me sentí más segura. Cuando iba como por la mitad, de repente tuve un recuerdo de cuando tenía 16 años, e iba con mis amigos a la Quebrada Quintero en el cerro Ávila en Caracas (en donde hay un hueco en la roca para seguir subiendo). ‘Pero si yo sé hacer esto!’ pensé (luego me enteré que cuando hay una roca al lado de la que estás subiendo, eso hace que sea considerado un nivel muy fácil, jaja). Seguí subiendo, pero ya casi al final no supe por donde seguir.

En la pared de la derecha (la que sí era difícil), un poquito más arriba que yo, estaba la niña de 13 años del grupo que les comenté antes. Como ella estaba subiendo una ruta de un nivel relativamente fuerte, llevaba en el mismo sitio como media hora, pensando cómo seguir. Sin embargo, al ver que yo estaba medio confundida, se volteó y me dio recomendaciones: “te puedes agarrar de allí, fíjate”, y yo sorprendida, le di las gracias. Funcionó.

Llegué arriba, descendí, y ella todavía seguía allí, suspendida en las alturas. Sus hermanas, otros escaladores, así como su papá, le gritaban de vez en cuando “muy bien! Tú puedes!” Yo no podía creer lo que veía. La niña llevaba allá arriba muchísimo tiempo, con la misma paciencia y la concentración de Yoda.

Luego me enteré que recientemente había llegado a uno de los primeros lugares de competencia nacional en su rango de edad. Decidí que tenía una nueva heroína. Pure girl power! “Literal”, como diría mi hija.

Hasta el próximo post!

En la parte de abajo de la foto pueden ver un sombrero, que es el papá que estaba haciendo de soporte de seguridad a la niña escaladora.

Día de las Madres

Mi hijo de ocho años me dio una carta de Feliz Día de las Madres ayer (en México es el 10 de Mayo) que dice:

Te quiero porque:

Eres la mejor.

Me ayudas con cosas.

Me cuidas.

Eres la mejor mamá.

Me enseñas cosas.

También me regaló una taza en la que imprimieron un dibujo suyo, y mi hija mayor, quien ya está en secundaria, me regaló un llavero hecho por ella. En el colegio no hubo celebración, pues hacen una sola en junio, familiar.

Así que ayer no hice nada más que estar en pijama todo el día, viendo Netflix (y preparando comida, etc, el “no hacer nada de las mamás” nunca es literal). Me relajé y compartí con mis hijos.

Hoy, todavía estoy con la sonrisa que apareció en mi cara ayer, después de leer que soy la mejor mamá. Sí soy la mejor mamá! (En que parte del curriculum se pone eso?)

Que tengas un lindo día!

Un puntito con un rayo láser rojo

Imagínate que somos personajes de ficción  tú y yo, y que nos elevamos  como quien está viendo Google Earth, y que llegamos a estar tan alto que vemos a los carros como hormigas y a la gente como puntitos. “Vistos desde aquí, las personas  no somos más que puntitos”, me dices y te guiño el ojo. Nos elevamos más. Entonces, como si estuviéramos viendo un mapa decidiendo a dónde queremos viajar, nos damos cuenta que nuestra ciudad no es sino otro punto. “Nosotros, entonces, somos un minúsculo puntito que hay que imaginarse  dentro del puntito que sí se puede ver, que es la ciudad”, me dices y yo sonrío. Seguimos subiendo y salimos al espacio. Ahora el punto que se puede ver es la Tierra.

Seguimos subiendo y subiendo, y pasan a ser puntitos, primero el sistema solar, luego incluso la Vía Láctea. Ya a estas alturas hay que usar muchísimo la imaginación para recordar a aquellos puntitos  microscópicos que vimos al principio, es decir, a los humanos: 7 mil millones de puntos que existen dentro de otro punto minúsculo que ni se ve desde donde estamos.

Entonces llegamos al confín del universo y nos encontramos con un montón de escritores enormes, que tienen la capacidad sobrehumana de vernos y oírnos. Uno de nosotros les dice: “¡Los descubrimos! ¡Sabemos que existen! ¡De ahora en adelante hacemos lo que nos dé la gana!” y les sacamos la lengua. Algunos de los escritores, los más viejos, se ven mutuamente y se sonríen entre sí. “Ponles un rayo láser rojo a cada uno de estos dos” le dice un escritor a otro, y los dos minúsculos puntitos imaginados que somos tú y yo adquirimos cada uno un rayo láser rojo.

“¿Para qué les ponen un rayo láser?” pregunta uno de los escritores más jóvenes.  “Para saber por dónde van, qué hacen y que piensan. Como ya se dieron cuenta de lo que son, y que pueden hacer lo que quieran,  tenemos que ir reescribiendo todo alrededor de ellos.  Cada cierto tiempo alguno se da cuenta, y cada vez hacemos lo mismo”.

Y así es como un personaje de ficción toma control de su vida.

The end

Mantener la calma y enfocarse en períodos de cambio

keep-calm-and-focus-81

En períodos de cambio es fácil perder la concentración. Entran nuevas variables a la vida  y de repente está uno más enrollado que el cajón de cables de la casa.

Varias personas me han dicho que ya debería estar acostumbrada a los cambios, sobretodo a las mudanzas, ya que he tenido tantas. La respuesta es sí y no. Sí, porque tomo medidas de precaución, la más importante de todas, me simplifico todo lo que puedo. Pero la respuesta es también no, porque por más organizada y simplificada que esté, por más experiencia que tenga,  siempre salen situaciones inesperadas.

En las últimas semanas ha habido unos cuantos cambios a nivel laboral y de rutina en esta casa. Todos cambios buenos, la vida es cambio, si no cambiamos, empezamos a morir lentamente. Los cambios traen emoción y sabor a la vida; pero los cambios también  pueden producir mareo … ¿en dónde es que estoy parada?

Cuando eso me pasa, me pongo a meditar…. jajaja, mentira, me encantaría decirles que me pongo a meditar, pero no es verdad. A lo mejor en un futuro eso se convierta en una realidad, pero por ahora, sólo me detengo, descanso, antes de que sea el cuerpo el que se termine de enfermar para obligarme a parar.

Después de descansar un poco – a veces bastante más que un poco – encuentro el centro de nuevo. ¿Cómo? Asimilando la famosa cita de Leo Babauta del blog Zenhabits : Identifica lo que es más importante para ti y elimina todo lo demás.

Evidentemente, es mucho más fácil decirlo que hacerlo: ¿elimino lavar los platos, por ejemplo? Mmmm … lo importante no es lavar los platos, es tenerlos limpios para que mis hijos coman, y es importante que ellos coman, porque ellos – y mi esposo y demás seres queridos – son lo más importante para mí. Entonces queda si ese “lavar los platos” se puede delegar, o si hay alguna otra manera de darles de comer. En un programa de Anthony Bourdain vi que en ciertos países comen en hojas de plátano, con la mano … mmmm…

Un poco de humor y amor ayuda también.  Reconocer que la vida tiene altos y bajos y que estar abajo es tan normal como estar arriba. Sobre todo para los que somos padres (ver punto 4 del post Los tabúes sobre criar hijos )

Ya recordé qué es lo más importante para mí, mejor dicho, quiénes. De repente el planeta vuelve a su órbita y todo tiene sentido otra vez. Ahora a seguir con todos estos cambios tan emocionantes que hacen que uno se sienta vivo.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Deseo que te vaya aun mejor

AA76270_534169356597371_571344445_n (1)

Cómo ser un optimista

A continuación voy a dar los tips de David Mezzapelle en Huffington Post  (original en inglés) junto a  unas palabras añadidas por mí.

1- Sé agradecido

Gracias A. F.  por enviarme este link … y por todos los otros motivos de agradecimiento  número 2, 3, 4 , 5 , 6 …1.000.000.000 …

2- Comparte tus historias

Ayer me encontré dos chocolatitos de una marca que no me fascina en mi carro. Se los regalé al vigilante de una tienda. Como respuesta, me dio las gracias, e inmediatamente llamó al otro vigilante, para darle uno de los chocolates.

3- Perdona

Esas personas causantes de xxxxx… los perdono.

4- Sé un mejor oyente

Entendido. Seré mejor oyente.

5- Convierte la envidia y los celos en energía

Una vez un amigo de la universidad – quien tenía problemas graves de drogadicción -me dijo: así estés tirado en el piso, cuando un amigo tuyo pase por al lado de ti con un Ferrari o un Porsche, tienes que desearle que le vaya aun mejor. Siempre he sospechado que no fue sólo una reflexión, sino que le sucedió en la vida real.

6- Sonríe más, arruga la cara menos

… incluso si los que te rodean no te sonríen.

7- Ejercita, toma una dieta sana y toma vitamina D

Me ha servido considerar el auto como segunda opción cuando me transporto sola. Así camino más.

8- Piensa en positivo

 ¿Dónde está el pony que hizo toda esta caca? Es el final de un cuentito que leí hace mucho. Dos niñas entran en una habitación llena de caca: una de ellas se espanta y sale asqueada; la otra dice esa frase.

9- Deja de culpar a los demás

Ok.

10- Entiende que el pasado no determina el futuro

Mejor enfocarse en ahora.

¿Puse una sonrisa en tu cara? Entonces sirvió este post. Si es así, déjamelo saber.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Estar de buen humor es algo que hay que buscar

Para escribir debo estar en uno de estos dos estados mentales (digamos en un 90% de las veces, porque hay excepciones):

– Relajada, de manera que pueda concentrarme.

– De buen humor.

No es que sea siempre positiva. Estar relajada y de buen humor cuando se es mamá, es algo que definitivamente no se tiene por sentado, es algo que hay que buscar (así como no damos por sentado que estaremos en buena forma física si no hacemos lo mínimo necesario).

Así que ya me relajé y estoy disfrutando un tecito verde. Mi hijo se siente mejor,pooh-tomando-te y literalmente dejó de llover. Después de haberme echado una siestecita que aproveché a hacer mientras mi hijo dormía, todo se ve mejor. Disfrutar viendo cómo él seguía durmiendo después de haberme despertado (priceless…)  , una taza de agua caliente con un sobrecito de té, y ya estaba como Winnie The Pooh en esta imagen. Ahora a disfrutar el resto del día.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Porque ella escoge ver el mundo en colores brillantes

http://indulgy.com/source/cupicedtea.tumblr.com“Porque ella

escoge

ver el

mundo

en colores

brillantes

y fuertes”

Se llama Mariana y no la conozco en persona, sólo por internet (pero es amiga de una gran amiga). Le pedí que me contara su historia para postearla en mi blog, y aquí está:

Me casé para ser feliz con mi príncipe azul, pero la vida me enseñó que eso no existe, que sólo existe el hombre del que me enamoré, y al que amo por aceptarme con todos mis defectos y virtudes.

Al tiempo de mi boda, se me desarrolló un tumor del que tuve que ser operada y fue cuando empezamos a soñar con tener hijos. Luego del 5to invitro (no fue facil) llegó nuestra  preciosa niña, que llenó algo inimaginable.

A sus 6 meses y medio me enteré que estaba embarazada de otro bebé. ¿Cómo iba a ser posible, si los doctores decían que sólo un MILAGRO podía embarazarme a mí? Tuvimos otra niña y con ella descubrimos un sin fin de cosas bellas.

Tiempo después deseamos un tercer bebé, esta vez un varón, y no dio ni tiempo de planificar, porque quedé embarazada.Tuvimos otra niña, mi ANGEL. Todo era perfecto, estábamos en el cielo, lo teníamos todo y no lo sabíamos. Pero mi tumor regresó, y no sólo tuve que operarme esta vez, sino someterme a RADIOTERAPIA, con una bebé de solo 8 meses. Fue muy dificil, no imaginas cuánto.

Para cuando esta fase de mi vida terminó, ya mi bebé pasaba el año, y fue cuando me di cuenta que algo no estaba bien. Aún no caminaba ¿Por qué? Si sus hermanas caminaron de 10 y 11 meses ¿Qué pasaba? Nadie me entendía, parecía una pesadilla, peleaba con mi esposo, la pediatra decía que estaba nerviosa y en fin… No sé cómo, después de ver muchos médicos conocí a alguien que cambiaría mi vida, la DRA CATTINARI. Ella me escuchó y me creyó; al mes supimos que mi bebé tenía ATROFIA MUSCULAR ESPINAL. Ella solo tenia 18 meses.

El dolor nos mataba, la tristeza en ese hogar que una vez fue perfecto, nos ahogaba. Pero pasó algo, nació una FE y una ESPERANZA increíble, y decidimos luchar y permanecer unidos en el dolor, por algo que nos une como familia: el AMOR. Y todos esos sentimientos los superamos, y aunque tenemos mucho dolor en nuestros corazones, vemos a nuestro bebé, sonriendo y enseñándonos que aunque hay cosas que no podemos cambiar, podemos llevarlas de la mejor manera.

La vida me enseñó que frente a enfermedades como el AME, que no puedes cambiar, debes dar las gracias porque te cambian la visión de la vida y te hacen ser luchadoras y guerreras para insertar a tus hijos en una sociedad que no perdona no ser perfecto.

Mariana va a hacer una campaña que recojerá tapitas de plástico en favor de la asociación de Familias de Atrofia Múscular Espinal en Venezuela, y para crear conciencia en la gente de la existencia de esta enfermedad.  O mejor dicho, en sus propias palabras:

Sabes que me faltó decirte que por mi hija decidí recoger tapitas y botellas, para mostrarle al mundo que ella es mi mayor orgullo y que haremos todo por alcanzar una cura.

Mariana va a necesitar mucha ayuda con la recolección de las tapitas, así que si quieres contactarla para darle una mano, aquí está su email mrussom7@yahoo.com. Para más información también puedes visitar la página web para AME en español: FAME – FSMA .org  Su hija menor es la número 4 de este video que sacaron en USA.

6254_120142514449_501_n

Posteado por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

Link a Familias de Atrofia Múscular Espinal en facebook, hacer click en imagen:

The Hunger Games y la contaminación mental

Vi la película The Hunger Games. Así es como se ve la gente que vive en The Capitol:

Y así es como se ve la gente del Distrito 12, que son mayoritariamente mineros de carbón:

Para que no se rebelen de nuevo en contra de The Capitol, se  realizan los Hunger Games, Juegos de Hambre, en donde un muchacho y una muchacha participan en un juego televisivo tipo reality show,  en donde la naturaleza está genéticamente modificada y controlada por nanotecnología, en donde solo debe sobrevivir una persona. Pero se manipula las mentes de todos: los de The Capitol están embobados frente a los televisores, entretenidos y totalmente ajenos a la realidad de los distritos; y la gente de los distritos, que literalmente pasa hambre y no tiene nada que perder rebelándose, son manipulados al instigar odio entre los distritos (divide y vencerás) y al darles un poco de esperanza al cambiar las reglas y hacer que “triunfe el amor” (cerca del final, cambian las reglas para que ganen dos personas de un solo distrito).

Esta película es fuerte: ver a un puñado de muchachos entre 14 y 18 años matándose entre ellos mientras el público sigue la “realidad” por televisión no es agradable, uno se indigna, por supuesto. Pero ahora pongamos una cámara enorme allá en el espacio para que nos vean los marcianos ¿Qué van a a ver? ¿No verán también un montón de gente pegada a la televisión asimilando información manipulada? ¿No verán un montón de gente siendo manipulada para que trabaje mucho y luego compre mucho, con la falsa esperanza de la felicidad ? ¿O para que vote por tal o cual?

Claro que ése no es el único twist que tiene esta historia. Por decir algo, en nuestro mundo, al igual que en la película, los que mueren por explosiones relacionadas con la industria de la energía, no son los que están mandando desde la capital. Son los que se ponen sus cascos y se meten en las minas de cobre o en las refinerías de petróleo. Pero al igual que en la película, la capacidad de manipulación de masas a través de los medios de comunicación es muy eficiente, y cualquier indignación o rebeldía es rápidamente acallada, haciendo que la atención de la gente se desvíe hacia otra “realidad”.

Hace un tiempito me di cuenta que muchos de mis pensamientos, de mis creencias del día a día, eran simplemente una repetición de lo que le había oído a alguien más. O en la televisión. O en la publicidad. Eso es terrible, más terrible si quieres escribir cosas originales. Así que para saber qué parte de mis pensamientos eran propios, y qué parte eran simples repeticiones, dejé de ver televisión y comencé a  bloquear de todos mis sentidos toda la publicidad que pude. Veo noticias, pero hago un esfuerzo en buscar diversas fuentes. También  comencé a pasar más tiempo sola,  sin ningún tipo de estímulo, por lo menos una vez durante el día. Ciertamente, no se puede eliminar en un 100% la contaminación mental, pero sí se  puede  Reducir.

Por: Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com