Si eres venezolano, no leas esto

Estoy comiendo un “rico, delicioso, tamal oaxaqueño” (así grita el muchacho que los pasa vendiendo en su tricicleta), teniendo una experiencia culinaria sublime, disfrutando cada pedazo del tamal de pollo con mole, cuando de repente tengo un pensamiento herético.

¿Y si el 24 de diciembre me llevo un tamal oaxaqueño a casa de mi hermana, y me lo como en vez de la hallaca?

Me quedo aterrada viendo el tenedor que transportaba el origen del pensamiento impuro. Me le quedo viendo: ¡Malo tamal, muy malo! ¡Eso no se hace! Pero no puedo resistirme y me lo termino de comer todo.

Qué es una hallaca? Es la protagonista del plato navideño venezolano 😊
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R crece

“Ella también pasó por un divorcio arrec…” es decir, muy duro, fue lo que pensé cuando una de mis amigas me escribió, diciendo que había amado el post de ayer. Aprecio mucho cada “me gusta” y cada comentario, aunque debo admitir que los de mis amigas y conocidas divorciadas me pegaron en el corazón, de muy buena manera. Fue como recibir un “yo te entiendo” colectivo, y recordar las experiencias y trayectorias de cada una.

Por razones de privacidad, cuando publiqué mi primer libro, SIETE MALETAS, no publiqué ninguna foto de mis hijos. Pero como ya están más grandes, quisiera compartir algunas. En SIETE MALETAS menciono mucho a R, mi hija mayor, debido a su edad en aquel momento.

En orden de izquierda a derecha, cada foto fue tomada en cada uno de las ciudades en que vivimos: Miami, Milán, Guadalajara, Santiago, Ciudad de Panamá, Caracas y Querétaro. La última fue tomada hace un par de meses, R va a cumplir 15 años pronto.

En el próximo post voy a poner algunas fotos de S, mi hijo menor, pues en OTRA MALETA (que será publicado este mes de octubre en Amazon Kindle) lo menciono mucho (también, debido a su edad).

¡Que te tengas un excelente día!

Metas cumplidas y miedos desechados

Escalando en Sector V, Querétaro

Llevo dos años separada, después de 18 años de relación con el papá de mis hijos, y el camino ha sido bien largo para recuperar mi autoestima, (la cual no se dañó solo con el divorcio, sino que estuvo en proceso de deterioro por mucho tiempo antes de eso).

Durante estos dos años me he dado cuenta de que el deterioro de la confianza en mi misma tenía varias causas, y que algunas de ellas estaban fuera de mi control, pues estaban a nivel inconsciente, escondidas.

Este proceso de edición de mi vida (que comenzó como algo material, haciéndome minimalista hace ya varios años) se ha transformado en una edición de mi vida emocional también.

Ahora que ya sé qué maletas son las que han estado llenas de miedos y falsas ideas de mí misma, las he estado tirando por la ventana.

Llegando a la cima de la Peña de Bernal, Querétaro

Por ejemplo, hace apenas unos cuatro años, yo escribía que me encantaba seguir las aventuras de los escaladores, pero que nunca me hubiera atrevido a escalar. Sin embargo, el año pasado escalé la Peña de Bernal, en Querétaro.

En Sierra Nevada, California

También hace unos cinco años, escribía que yo era demasiado preocupada por la seguridad, como para montarme en una cuatrimoto. Sin embargo, el año pasado, manejé y monté una por la Sierra Nevada, en California.

En el viñedo La Redonda, Querétaro
Foto tomada desde mi globo en Tequisquiapan, Querétaro

Nunca había manejado en carretera sola hasta que me separé, y ahora lo he hecho tantas veces, que perdí la cuenta. Una vez incluso me subí a un globo. También descubrí que me encanta manejar para salir de la ciudad.

Jajaja, jamás había pensado que iba a dejarme el pelo largo, y ahora lo tengo más largo que nunca.

También he tenido tres casos fuertes de colonitis, y tres episodios de alergias bien fuertes, que me han manchado la cara. Como la colonitis no se me pasaba, en una ocasión hice tres días de ayuno (algo que nunca hubiera creído que iba a ser capaz de hacer). Se me curó y posteriormente, cuando me ha vuelto a dar, disminuyo mi ingesta de carbohidratos por varios días y ya. Incluso ya casi no como gluten (pan y pastas), algo que jamás pensé que iba a ser capaz de hacer. También dejé los lácteos porque descubrí que soy intolerante a la lactosa. Como tampoco como carne roja desde hace muchos años, se me hace difícil conseguir qué comer en los restaurantes, pero no pasa de ahí, y no me importa, porque mi salud lo vale. El punto es que en este aspecto, también he hecho cosas que jamás pensé que iba a poder hacer.

Hacer cosas difíciles que son importantes para mí, solo por el placer de llegar a una meta, ha sido la manera más eficiente de mejorar la confianza en mi misma. Lo bueno es que uno le agarra el gusto y entonces uno quiere hacer más y más.

Mi divorcio fue una experiencia muy fuerte, y he tenido unos niveles de depresión y ansiedad que no se los deseo a nadie (incluso me han dado ataques de pánico).

Por cierto, a ver quién sale a decir, como le dijeron a Greta Thunberg, que no tengo derecho a tener sentimientos negativos, porque mira cómo he paseado, hasta en globo, porque los bloqueo, jaja. Si no me quieren creer, pasen a otro blog y ya, no tengo por qué estar convenciendo a nadie.

Como decía, mi divorcio ha sido la peor experiencia de mi vida, pero he decidido transformarla en algo bonito. Sé que aún me falta muchísimo camino por recorrer, y eso me encanta… para allá voy.

Aquí tienes tu casa

Querétaro, 2019

“Necesito que me ayuden a tomarme una foto para el libro,” les digo a mis hijos. Nos fuimos al “bosque” del condominio (así le dicen los vecinitos al jardín con árboles que hay al fondo del estacionamiento) pues quería aprovechar la luz natural. Intentamos en varios sitios y finalmente salió una buena foto.

Ya han pasado dos años desde que me separé, tres años desde que llegamos a Querétaro, y un año desde que nos mudamos al condominio Orquídea (anillo al dedo el nombre, no? La Orquídea es la flor nacional de Venezuela). Ya ha pasado un año desde que adoptamos a la gatita Safi y un par de meses desde que obtuve la ciudadanía mexicana.

Ya me falta poco para publicar mi segundo libro, OTRA MALETA, Empezando de Nuevo, en el que los temas centrales son nuestro regreso temporal a Caracas, después de haber vivido doce años en el exterior, y mi separación en Querétaro, después de quince años de matrimonio.

Debido a eso, he estado actualizando mi información en las redes sociales, así como la imagen de mi blog. La que ven ahora es un cuadro que compré en la glorieta de Chapalita en Guadalajara, cuando viví allí hace más de diez años. El artista estaba vendiendo sus obras, y quedé fascinada con Manos en Acción.

Manos en Acción de Adrián Rosas Torres

En casa tengo otra obra de él, Habitantes de la Gran Ciudad. Ambos cuadros representan mi hogar, porque me considero oficialmente en casa en el sitio en donde los pueda colgar. Me he mudado ya varias veces solo con maletas, pero siempre he transportado de una manera u otra, mis dos cuadros.

Habitantes de la Gran Ciudad de Adrián Rosas Torres

He mantenido conmigo estas obras de arte también por otra razón. En las fotos que tengo de cuando vivíamos en Guadalajara, por ejemplo, R estaba muy pequeña y S ni había nacido; en Chile y Panamá, S estaba bebé. Es decir, a menos que vieran algo familiar, no sabrían identificar su casa en una foto de aquellos años. La idea es que cada vez que vean esos cuadros en una foto, sepan que ésa fue alguna vez su casa.

Poner Manos en Acción a recibirte cada vez que abras este blog, es para darte la bienvenida a tu casa, como dicen los mexicanos. Esta es tu casa y estás bienvenido! Espero verte mucho por aquí, y que me des tus opiniones y comentarios, para así enriquecernos mutuamente en palabras.

Bienvenido!

SIETE MALETAS, Nuestras Anécdotas en el Exterior, a 0.99 US$

Ya pronto voy a publicar mi segundo libro en Amazon Kindle, OTRA MALETA, Empezando de Nuevo! (A mediados de este octubre 2019)😊

Para ir preparando el camino, le bajé el precio al primer libro, SIETE MALETAS, Nuestras Anécdotas en el Exterior, a 0.99 US$ o 19.46 $ pesos mexicanos.

Puedes comprarlo para ti, enviarlo de regalo, o incluso leerlo gratis si tienes Kindle Unlimited, y luego… me cuentas que te pareció!

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El significado de la palabra lujo en Venezuela

 

El tigre Tony de Zucaritas es símbolo de ganas, positivismo, optimismo y energía. Por lo menos, así parece a primera vista. En una segunda vista, cualquier venezolano puede testificar que es también símbolo de que aún algo que es muy fuerte, puede caer. En una tercera vista, es símbolo de lo que se da por sentado en muchos países, pero que en Venezuela puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Yo, en este mismo blog, hace años, llamé la atención sobre la inutilidad de las cajas de cartón en que vienen estos cereales, las cuales no tienen ninguna otra función que hacer el producto más mercadeable. Asimismo, señalé su exceso de azúcar y maíz transgénico. En otra palabras, criticaba el exceso de consumo capitalista, el cual lleva a contaminación ambiental, obesidad, diabetes, etc. El capitalismo enferma, sí, sobre todo si no eres consciente de lo que consumes.

Pero el socialismo, en contraste, no enferma, sino que mata impunemente, y no hay conciencia ecológica, o educación en materia de salud, que valga.

El gigante Kellogg’s cayó bajo el machete del socialismo bolivariano, al igual que lo hizo la gran mayoría de la industria alimenticia venezolana. Ya Venezuela no puede producir lo que come, y tampoco puede comprarlo a otros países, porque la narco-revolución también atacó a la industria petrolera (la cual es prácticamente la única industria que trae dólares al país, mediante la venta de petróleo y derivados).

Cuántos niños venezolanos no estarían vivos hoy, si hubieran podido desayunar con Zucaritas y leche todos los días. Cuántos niños no estarían vivos con apenas una arepa con huevo al día, o con apenas un plato de arroz con caraotas (frijoles negros).

En la Venezuela de 2019 es un lujo capitalista un plato de cereal con leche. Es eso un lujo en México? No. Es por eso que no se puede comparar, ni de cerca, la situación actual de Venezuela con la de México.

Los venezolanos son fuertes, pero aun el más fuerte necesita ayuda en situaciones extremas. Sin comida y sin  medicinas, así seas el tigre Tony, te caes, y si pasas mucho tiempo así, te mueres.

La maldad de los criminales que están aun en el poder en Venezuela es tan grande, que están poniendo a los cuerpos armados que les son fieles, como obstáculos a la ayuda humanitaria que está llegando desde el exterior. Bloquear ayuda humanitaria es un acto de guerra, y al pueblo venezolano no le va a quedar otra, sino defenderse. Pero, cómo te defiendes si no tienes armas? Tienes que pedir ayuda a quien sí las tenga, o implorar al enemigo a que no dispare.

Ojalá Venezuela pueda levantarse, fuerte, algún día, pero hoy lo que necesita es una mano amiga para que no termine de sucumbir.

 

Para más información :

https://www.google.com.pa/amp/amp.noticias.caracoltv.com/mundo/en-venezuela-hay-productos-que-suben-de-precio-hasta-dos-veces-en-el-dia-segun-ciudadanos

Kelloggs se va de Venezuela después de medio siglo: https://elpais.com/internacional/2018/05/15/actualidad/1526419600_916808.html

https://www.forbes.com.mx/maduro-bloquea-ayuda-humanitaria-a-venezuela-guaido-pide-a-militares-que-la-liberen/

Aquí estoy, sin temor a volver a cero

Así que hoy mi ex esposo firmó el convenio de divorcio.

Bien, bien!

Explicación: en realidad está muy mal, esto no es PARA NADA de acuerdo a lo planeado. Nada que ver; con eso de que el 50 % de los matrimonios terminan en divorcio, uno siempre piensa que es del 50 % que NO se divorcia.

“Nunca jamás” se transformó en “cinco de febrero de 2019”. Mi amiga Luz Catalina, quien me hizo probar la cerveza por primera vez a los doce años, citando al uruguayo Mario Benedetti, me recuerda:

“Qué bonita la gente que no teme volver a cero. A pesar de los daños, a pesar de los daños”.

Somos gente bonita Luz. Muy bonita.